ofi

Volver a la oficina con confianza

¿Cómo nos afecta la vuelta laboral a nivel emocional? ¿cómo nos estamos enfrentando? ¿qué deberían hacer las empresas? Para responder a estas preguntas, charlamos con Usoa Arregui, cofundadora de Cambyo
Elisabet Mejuto
Elisabet Mejuto
Elisabet Mejuto
Elisabet Mejuto

Hemos vuelto a la presencialidad laboral. Pese a que las empresas han tomado medidas para evitar contagios, muchos han vuelto con cierto miedo, cierto reparo, sobre todo al contagio. ¿Cómo nos afecta la vuelta laboral a nivel emocional? ¿cómo nos estamos enfrentando? ¿qué deberían hacer las empresas? Para responder a estas preguntas, charlamos con Usoa Arregui, cofundadora de Cambyo, empresa con la que colabora CLOSASEGUROS. 

No es la primera vez que Arregui nos atiende, puesto que en la anterior ocasión también pudimos hablar con ellos para potenciar al máximo los equipos de trabajo durante el confinamiento

Cambyo

Según la cofundadora de Cambyo, el Covid-19 nos ha puesto cara a cara frente al miedo y la incertidumbre. Representamos a la sociedad de la información pero no por ello disponemos de las mejores fuentes, y esta imposibilidad de ​curar informativamente todo lo que nos cuentan, desconcierta. 

Arregui recuerda que: “ante tanta incertidumbre, es normal que estemos experimentando niveles de miedo inusuales para cada uno de nosotros y necesitemos tenerlos en cuenta para desarrollar un grado de confianza que nos permita hacer frente al día a día de forma serena. Para muchos, protegerse frente al virus es lo primero, velando por su salud física; y para otros muchos, la salud mental ha cobrado también un grado de protagonismo importante, en el sentido de necesitar recobrar cierto grado de “normalidad” para rebajar el estrés de sentirse “en peligro” y volverse a sentir motivados. ​Si algo caracteriza a una pandemia como la que estamos viviendo es que no existe una lógica clara de inicio, nudo y desenlace, y ello puede generar mucha ansiedad.” 

Así pues, en la nueva normalidad, el riesgo “cero” parece no estar garantizado, lo que sí que podemos hacer es dotarnos de recursos para reducir el riesgo. Es muy importante tenerlos presentes también ante un retorno presencial al trabajo. 

¿Cómo enfrentar la nueva normalidad o la presencialidad laboral, a nivel individual? 

Arregui, nos emplaza a que reflexionemos sinceramente sobre lo que cada persona necesita a nivel individual para sentirse segura​ siendo, además, muy conscientes de que las decisiones que tomamos a título personal pueden repercutir en los demás.

No solo desde un punto de vista emocional, sino también desde la perspectiva de la responsabilidad individual de cada uno para ​adoptar medidas que eviten la propagación del virus, que aún sigue entre nosotros. En esta ecuación no hay que olvidar tampoco las circunstancias que pueden ser diferentes entre nosotros, como las condiciones de riesgo individuales, las necesidades de conciliación o las prevenciones por las condiciones de riesgo de otros miembros de la unidad familiar. De alguna manera, pueden surgir y están surgiendo, disensiones al respecto, ya que cada persona experimenta de forma diferente el grado de estrés que produce el riesgo de contagio de la Covid-19. 

¿Y si  nos cuesta reconocer lo que sentimos?

Lo primero es ​aceptar​, tanto las emociones propias, como las ajenas, ​prestando especial atención al miedo​, sea en el grado que sea.

Aceptar las emociones propias, por ejemplo, implica ​no avergonzarse del miedo que una persona está experimentando, ya que ese es el primer paso para reconocer qué necesita para incrementar su percepción de seguridad y poder pedirlo . 

Para algunas personas puede no ser suficiente con respetar la distancia de seguridad, y quieren reforzarlo con la utilización adicional de mascarillas en las relaciones sociales, por ejemplo. O, incluso, quieren utilizar guantes y/o geles hidroalcohólicos con mayor frecuencia que otras. O el hecho de querer evitar cualquier contacto físico cuando saludan a otras personas, gestionándolo a través de un lenguaje no verbal de carácter más visual. 

Legitimar las emociones

Si legitimamos nuestras emociones, automáticamente rebajamos el nivel de estrés adicional que nos provocamos en caso contrario. ​Y este paso es muy importante. A partir de sentir esa legitimidad, sentiremos igualmente la fuerza para comunicar aquello que podamos estar necesitando. Otro error habitual es ​el de asumir que es tan evidente lo que necesitamos que no es necesario comunicarlo a los demás​, y esperar a que los demás se den cuenta. Ahora más que nunca, dada la multiplicidad de variables en juego, es muy importante ser explícitos y concretos; de hecho, esperar a que el otro adivine qué necesitamos es una formar de no hacerse cargo de uno mismo.

Aceptar las emociones ajenas es también clave. Aceptarlas pasa por aceptarlas tal y como son, sin pretender ninguna clase de “evangelización” que persiga que otras personas cambien de opinión. Por el contrario, tratar de convencer a alguien de que eleve o rebaje su nivel de miedo puede generar muchas dificultades en el trabajo presencial. 

En definitiva, l​egitimar las emociones propias y ajenas, particularmente en lo referido al miedo y las necesidades que éstas conllevan, sin juzgarlas negativamente, es indispensable para que exista un marco de confianza en el que se produzcan determinadas conversaciones. Tales conversaciones, muchas veces fijando límites, son el camino para proporcionar una mayor sensación de seguridad a las personas. 

Y con esa información, ¿qué se puede hacer? 

Así, una vez reconocidas y legitimadas todas las necesidades existentes, evidentemente en el marco de las medidas que el Gobierno plantea, será necesario buscar ​estrategias de conciliación de todas aquellas necesidades. 

Ante esta situación tan compleja, las necesidades deben comunicarse de forma explícita, para orientarse a ​encontrar soluciones con creatividad y flexibilidad​, y en ningún caso buscando “convencer” a alguien de las bondades de otras perspectivas que, actualmente, no casen con su estado emocional. ​Negar la realidad diversa existente puede generar grandes conflictos y niveles muchísimo más altos de estrés​. 

La responsabilidad de la empresa 

Las empresas deberían también fomentar que se produzca esa comunicación, por ejemplo, realizando un sondeo o check-in emocional, eso sí, que garantice la confidencialidad de las respuestas, para evitar el efecto estigmatizante (distinto es que la persona opte por compartir abiertamente, y fuera de un sondeo corporativo, lo que sienta o necesite). En este momento, las empresas no deben olvidar que el rendimiento de sus profesionales será inversamente proporcional a su grado de estrés, y éste estará íntimamente ligado a la sensación de seguridad, que responde a patrones totalmente subjetivos. 

Así, ello puede acabar requiriendo un trabajo previo para determinar los turnos o la asignación de espacios (no es lo mismo un turno de presencialidad con personas con un grado de miedo “bajo”, que un turno de personas con un grado diverso). Igualmente, también puede afectar a los protocolos en las reuniones, la flexibilidad en la frecuencia o duración de la presencialidad, etc. Por ello, insistimos en que ​la creatividad y la flexibilidad para adaptarse son recursos clave en este momento. 

Las empresas que lo realicen transmitirán a sus empleados que dan valor a lo que les está sucediendo a nivel emocional​, aquellos se sentirán respetados y, lo más importante ante una situación de inseguridad, se sentirán ​cuidados por la empresa​. Con ese mensaje, también transmitirán confianza a los empleados quienes, a su vez, confiarán más en la empresa. No hay que olvidar que la confianza es siempre el primer paso para entrar en un círculo virtuoso de sostenibilidad y efectividad en la situación actual. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar

Ataque al corazón femenino

¿Sabrías reconocer si una mujer está sufriendo un infarto?

Los síntomas de un ataque al corazón en las mujeres son algo diferentes; eso hace que no sepamos identificarlos bien y que la mortalidad sea más alta que en el caso de los varones. Te damos algunas pistas, no te las pierdas: pueden servir para salvar vidas.

Utilizamos cookies propias y de terceros. Si continuas navegando damos por supuesto que te sientes seguro con nosotros ya que, ¿qué mejor que estar seguro en Tiemposeguro? Tus galletas están seguras con nosotros, lo prometemos.