¿Uber o taxi? El seguro está en todas partes

Una parte del pago que efectúa el cliente sirve para garantizar la cobertura por parte de la aseguradora

El futuro de una parte del transporte público está en entredicho. En los últimos días, los taxistas están obteniendo una gran presencia en los medios de comunicación con sus reivindicaciones. En el fondo del conflicto está la guerra abierta entre el taxi y sus nuevos competidores, compañías como Uber, Lift y Cabify que están ganando día a día cuota de mercado. La movilización de los taxistas ha provocado incluso algunas escenas violentas y los vídeos en los que destrozan el coche de su competencia se han convertido en algunos de los más vistos en las redes. Al margen de posicionarse en un lado o en el otro, el usuario se pregunta si viajar con estos compañías recién llegadas le garantiza estar cubierto por un seguro en caso de tener algún siniestro.

Para empezar, los conductores de Uber y Cabify para circular deben obtener una licencia VTC (alquiler de vehículos con conductor) concedida por la Administración y que les certifica que pueden prestar un servicio de transporte público. La ley de Ordenación de los Transportes Terrestres obliga a los propietarios de estas licencias a contratar una póliza que cubra de forma ilimitada la responsabilidad civil frente a terceros. Es exactamente lo mismo que sucede con los taxis. Así, los ocupantes del vehículo están asegurados.

Lo más frecuente es que sea la compañía la que se haga cargo de adquirir este seguro. Cabify regala el seguro a sus conductores y afirma en su web que «en caso de un incidente automovilístico, Cabify proporciona un seguro de responsabilidad civil con cobertura de gastos médicos». Uber también sigue la misma línea- A principios del pasado junio (2018), la compañía informó que ponía en marcha un nuevo servicio de seguros que cubriría diversos supuestos como enfermedad, lesiones e, incluso, maternidad y paternidad. Este seguro es gratis para los conductores que hayan efectuado más de 150 viajes para Uber. Hay algunas condiciones adicionales como no poder efectuar más de dos reclamaciones al año por enfermedad o lesiones graves.

Los clientes de estas plataformas están cubiertos por el seguro a terceros y por el de responsabilidad civil. Uber, además, ha ido ampliando la cobertura aseguradora e incorporando beneficios. Suele lanzar estas novedades primero en Estados Unidos donde en el pasado mes de marzo, por ejemplo, anunció nuevos acuerdos con compañías aseguradoras. Para el cliente hay tres fases. La primera empieza cuando pone en marcha la app para pedir un servicio. En ese momento, el futuro pasajeroya está cubierto por un máximo de 100.000 dólares, pese a que ni siquiera tiene vehículo asignado.

En el momento en el que el conductor acepta la petición, se inicia la segunda fase en la que la cobertura asciende hasta un millón de dólares. La tercera fase empieza cuando el pasajero accede al vehículo y continúa asegurado con una cobertura máxima de un millón. El seguro deja de estar activo cuando el pasajero llega a su destino y abandona el coche.

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