Stop a la comida falsa

tiemposeguro
tiemposeguro
tiemposeguro
tiemposeguro

Redacción
27 de abril de 2018

Dunkin’ Donuts alcanza un acuerdo con un cliente que se quejó de recibir un bagel relleno de un sucedáneo de la mantequilla

Los restaurantes americanos han recibido un toque de atención por parte de un cliente y tendrán que ir con cuidado a la hora de servir comida que no sea exactamente la que le ha pedido la clientela. Jan Polanik, de la población de Worcester, en el estado de Massachusetts, presentó una demanda contra la conocida cadena Dunkin’ Donuts por no haberle servido mantequilla «real». Concretamente, Polanik pidió un bagel relleno de mantequilla y recibió en su lugar un bagel relleno de un sucedáneo de la mantequilla, lo que él llamó «mantequilla falsa». La reacción más normal era haber pedido que le cambiaran el bagel, pero Polanik optó por presentar una demanda contra una veintena de franquicias de Dunkin’ Donuts que están situadas en el estado en el que vive Polanik.

La demanda acusa a los citados restaurantes de «servir un sustituto de mantequilla en sus bagels, cuando realmente pidió a los camareros mantequilla real». La demanda parecía absurda, como así reconoció el propio abogado del demandante en declaraciones al Boston Globe. «Sinceramente, parecía una cosa realmente menor y difícil de sostener. La verdad es que nos pensamos varias veces si íbamos a presentar una demanda o no». Finalmente, decidieron seguir adelante y presentaron una demanda colectiva que representaba a cualquier cliente que «pidió un producto horneado, como un bagel, con mantequilla, pero en su lugar recibió margarina o algún otro sustituto de la mantequilla entre el 24 de junio de 2012 y el 24 de junio de 2016».

Lo mejor del caso para Polanik es que Dunkin’ Donuts y las franquicias no querían publicidad negativa ni exponerse a un largo juicio con los elevados gastos de defensa que conlleva. Presentaron una oferta extrajudicial al demandante y finalmente llegaron a un acuerdo del que no han trascendido los detalles. En cualquier caso, es un buen ejemplo de una demanda aparentementre absurda que acaba con un final feliz para el litigante.

Te puede interesar