Seguros inhumanos

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Redacción
29 de septiembre de 2017

La tecnología protagoniza muchos procedimientos nuevos y desplaza la presencia humana

El sector asegurador, tradicionalmente conservador, apuesta ahora  decididamente por las nuevas tecnologías. Esto se traduce en la automatización de tareas que, en ocasiones, implica la desaparición en parte de los procesos de la presencia humana. Los chatbots (robots inteligentes que son capaces de formular preguntas y también de responder cuestiones sencillas), las aplicaciones para móviles y los drones son tres de los elementos tecnológicos que ya son comunes en la mayor parte de compañías del sector.

Un dato revelador que sustenta este tesis fue publicado recientemente por el prestigioso The Wall Street Journal, que asegura que el 40% de las compañías apenas usa peritos (técnicos que hacen la valoración de los daños) para visitar las zonas de siniestros y efectuar las tasaciones. En su lugar utilizan drones (pequeños vehículos aéreos no tripulados) que realizan fotografías de los daños ocasionados y las transmiten inmediatamente. Un ejemplo muy reciente lo encontramos en el reguero de huracanes que ha asolado varios países caribeños. El primero fue el denominado Harvey, que causó enormes destrozos. Las aseguradoras del estado de Texas utilizaron de forma generalizada drones para evaluar los daños ocasionados por este desastre natural. Usar drones permite ganar tiempo y dinero porque son más rápidos y tienen un coste menor que el que se origina enviando a varios peritos a la zona afectada.

La compañía francesa Groupama usa los drones desde hace ya tiempo para revisar los daños causados en plantaciones agrícolas. Esta compañía asegura que el uso de los drones permite reducir costes y esto se traduce en un mejor precio para el asegurado. AXA, también francesa, usó los drones para revisar un incendio y evitar que sus peritos corrieran riesgos. Liberty y Zurich, por ejemplo, tienen en Estados Unidos drones para visualizar los desperfectos en los tejados de las casas.

Otro elemento común en todas las compañías es el uso de aplicaciones para móviles. En un principio ofrecían información corporativa, pero ahora ya intervienen en algunos procesos. Por ejemplo, en algunos casos permiten rellenar el parte de accidentes en el propio teléfono y acelerar el proceso de tasación enviando fotografía a través de la app.

Los chatbots también se abren camino con rapidez. Ya hay una parte de las compañías que los usan para contactar con los clientes y resolver preguntas sencillas. A medida que los chatbots mejoran, van ampliando sus funciones y permiten vislumbrar un futuro en el que serán mayoritarios y realizarán gran parte de los trabajos que ahora son tareas encargadas a los humanos.

Pese a este desembarco masivo de herramientas tecnológicas, las encuestas realizadas entre clientes señalan que éstos siguen prefiriendo el contacto con algún humano que les dé confianza. Es el papel que desde hace décadas protagonizan los profesionales del sector asegurador.

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