Un seguro que no sabes que pagas

Si te haces daño dentro del metro o del autobús estás cubierto por el Seguro Obligatorio de Viajeros

Hay un seguro que no eres consciente de haber contratado y has pagado cientos de veces. Lo haces, de hecho, cada vez que compras un ticket de metro o de autobús. Una parte del precio del billete es para el Seguro Obligatorio de Viajeros.

Por lo tanto, jamás tires el billete si sufres algún percance durante el recorrido, ya que sin este recibo no podrás reclamar en caso de lastimarte dentro del vehículo o subiendo o bajando de él. Y la misma protección se dispensa a los pasajeros de metro, ferrocarril, embarcaciones matriculadas, teleféricos, funiculares, telesillas… Si vas en autocar, además, también cubre los daños que puedas sufrir sacando el equipaje del maletero, aunque estés ya fuera del vehículo.

Pero… ¿Qué pasa entonces con los menores que viajan también con nosotros sin pagar billete por no tener la edad mínima de tarificación? Como no llevan billete, alguien podría pensar que no están cubiertos por el seguro. ¡Pues lo están! Eso sí, siempre que vayan acompañados de un adulto que ha pagado el billete.

El seguro obligatorio de viajeros nos garantiza la asistencia sanitaria (hasta las 72 horas siguientes al incidente) e indemnizaciones en caso de incapacidad temporal o permanente y en caso de fallecimiento (hasta 18 meses después), siempre que sea a causa del accidente. Deberemos demostrar, con certificado médico, nuestros daños físicos.

Por lo que respecta a la indemnización que prevé el seguro obligatorio de viajeros, no es demasiado elevada. Por un brazo o una pierna rota, por ejemplo, establece poco más de mil euros y en caso de fallecimiento la indemnización estipulada es de unos 36.000 euros. Pero a estas cifras, en caso de accidente de circulación, hay que añadir las indemnizaciones previstas por daños y perjuicios que recoge la Ley 35/2015. Lo mejor, pues, es consultarlo con un profesional para que nos asesore.

Los taxis, excluidos

Aunque son un servicio público, al ser un medio de transporte inferior a nueve plazas quedan excluidos del Seguro Obligatorio de Viajeros y la administración pública no es quien responde. Pero eso no significa que si sufrimos daños por un accidente en un taxi no tengamos derecho a cobrar una indemnización. De hecho, salvo culpa o negligencia por parte del cliente, responderá el seguro obligatorio del taxi o el complementario que la mayoría de taxistas tienen contratado.

El consejo, en este caso, es acreditar suficientemente todos los daños sufridos: físicos, materiales y psicológicos, si cabe.

Pero… ¿qué pasa si subes a un taxi de Uber o Cabify? La ley les obliga a contar con un seguro que cubra de forma ilimitada la responsabilidad civil frente a terceros, el mismo que deben tener el resto de taxis. Aunque, ¡mucho ojo!, hay plataformas y particulares que están llevando a cabo un servicio de transporte de viajeros sin contar con la póliza adecuada, ya que debe contemplar explícitamente este tipo de uso. De lo contrario, el seguro no cubriría ni al conductor ni al pasajero, aunque este último podrá reclamar los daños al Consorcio de Compensación de Seguros.


Ver: ‘No pierdas tu billete, es tu seguro’

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