Seguro de dos ruedas

El aumento del número de robos y el mayor uso de las bicicletas hace aconsejable contratar una póliza a medida

En los últimos años ha crecido muchísimo el número de bicicletas en España, a medida que los ayuntamientos van creando carriles para que circulen estos vehículos de dos ruedas. En paralelo ha crecido también el número de robos. En 2017, en una ciudad como Barcelona se denunciaron 5.551 robos de bicicletas, lo que significa que cada día desaparecen más de 15 bicis. En Madrid, en el mismo periodo, se denunciaron 2.117 robos (casi seis por día). En un país como Alemania cada día son robadas más de 300 bicicletas y apenas se recupera el 8%.

Ante esta realidad, resulta necesario contratar una poliza de seguro que cubra el riesgo de robo y también hay que tomar algunas precauciones para dificultar la tarea a los ladrones. Para adquirir un seguro, lo más ocnveniente es contactar con un profesional del mundo de los seguros, un mediador que nso recomendará la mejor opción para nuestras características. El seguro de bicicletas protege tanto al ciclista como al vehículo y, además, es muy económico. Lo primero a tener en cuenta es el valor de la bicicleta. Si éste es superior a 2.500 euros, habrá que incluirlo en el seguro de hogar, lo que nos protege en dos escenarios:

  • Si está dentro de tu casa y te la roban.
  • Si cuando vas en bicicleta tienes un accidente con un tercero, está cubierta la responsabilidad civil.

Si usamos a menudo la bici, probablemente será bueno añdir más coberturas y para ello habrá que crear una póliza personalizada.

En general, todos los seguros de bicicletas suelen tener unas coberturas básicas:

  • Responsabilidad Civil. Sirve para cubrir los daños a terceros causados por cualquier conductor de la bicicleta (no necesariamente el propietario). Cubre, por ejemplo, el atropello a un peatón o un accidente que cause daños materiales.
  • Asistencia en viaje. Entre las coberturas básicas suele incluirse también el servicio de ayuda cuando el ciclista está de viaje. La compañía debe darle asistencia en cualquier parte del mundo y normalmente incluye gastos sanitarios, transporte sanitario, localización y salvamento por desaparición, repatriación o transporte por fallecimiento.
  • Defensa y reclamación de daños. La aseguradora proporciona defensa jurídica a través de un abogado.

Además, hay otro tipo de coberturas opcionales que podemos incorporar al seguro:

  • Robo. Si nos roban la bicicleta fuera de la casa, en el parking comunitario o en cualquier lugar público, la compañía pagará una indemnización, si la bici tenía un candado homologado como protección.
  • Daños por accidente. La cantidad a cobrar en este caso será determinada por la importancia de los daños y por el límite que hayamos puesto enla póliza.
  • Hospitalización. La aseguradora cubre los gastos sanitarios derivados de un accidente.
  • Fallecimiento. El beneficiario cobraría una indemnización acorde con la cantidad asegurada e incluso la compañía podría hacerse cargo de los gastos del sepelio.

En general, contratar un seguro para la bicicleta es muy sencillo. Los datos exigidos para formalizar el seguro son la marca y el modelo del vehículo, el valor de la bicicleta justificado mediante aportación de la factura de compra, la antigüedad y también hay que detallar qué medidas de protección aplicamos (se exige como mínimo el uso de un candado homologado). En algunos casos también es exigible el uso de un casco para circular.

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