renting, leasing

Renting, leasing o coche compartido… ¿Por cuál me decanto?

Si comprarte un coche no entra en tus planes, te interesa conocer estas modalidades de alquiler de vehículos
Erika Parlon
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Hoy en día, para tener un coche no hace falta pasarse necesariamente por el concesionario o comprarlo de segunda mano; existen otras alternativas que quizás se ajusten más a tus necesidades y presupuesto. Nos referimos al renting y al leasing, es decir, a dos modalidades de alquiler de vehículos a largo plazo.

Puede ser que consideres que no es el mejor momento para comprarte un utilitario. Cambios de trabajo, mudanzas, viajes… Por todo ello, es probable que valores otras opciones como el renting, el leasing o el coche compartido, ya que se adaptan mejor a tu situación actual.

Pros y contras de alquilar un coche

Pero, ¿cómo te decantas por una opción u otra? ¿Cuáles son sus principales ventajas o desventajas? A continuación, te explicamos las características de cada uno de ellos, para que puedas decir, cuál es el que más te conviene.

Empezamos con el renting, en principio estaba más enfocado a las grandes empresas, pero actualmente también es muy popular entre las pymes, autónomos e incluso particulares. Se trata de un servicio de alquiler de vehículos a corto plazo. Lo más habitual es que los contratos se fijen a partir de un mínimo de 12 meses y un máximo de cinco años, aunque los periodos de contratación más habituales son de tres o cuatro años. Transcurrido ese tiempo, con un nuevo contrato se puede volver a renovar por completo la flota de coches, en el caso de tratarse de una empresa, dotándola de vehículos más modernos y con mejor tecnología, diseño y seguridad.

Por su parte, el leasing es un contrato de arrendamiento de vehículos a medio o largo plazo con opción final de compra. Al igual que el anterior, es un concepto muy utilizado tanto por empresas, autónomos y particulares. En este caso, la entidad financiera adquiere el coche que el cliente quiere y, posteriormente, se lo alquila, a cambio de unas cuotas mensuales fijas o variables durante la vida útil del vehículo. Al acabar el contrato la empresa tiene tres opciones: devolverte el vehículo, prorrogar el contrato o hacer efectiva la opción de compra.

En resumen, los principales puntos fuertes y débiles de ambas modalidades son:

  • Servicio de mantenimiento: A diferencia del renting, el leasing no incluye mantenimientos, averías, impuestos, seguro ni ningún gasto derivado. Por eso la cuota mensual suele ser bastante más baja. Al ser vehículos nuevos todos disponen de garantía de fábrica. En cambio en el renting, la compañía tiene que asumir todos esos gastos, por eso, las mensualidades son más elevadas.
  • Finalidad: En el leasing el coche se suele destinar a la actividad económica que desarrolla la empresa, mientras que en el renting no existe dicha obligación. En este sentido, el leasing va más dirigido mayoritariamente a empresarios, mientras, que el renting lo puede contratar cualquier persona.
  • Ventajas fiscales: En el caso del leasing puedes deducirte fiscalmente todas las cuotas satisfechas, incluyendo las amortizaciones, intereses pagados, etc. Por su parte, en el caso del renting únicamente serán deducibles los importes de las cuotas satisfechas por el arrendamiento, lo que disminuye el Impuesto de Sociedades.
  • Opción de compra: Al finalizar el contrato de leasing, podrás ejercitar la opción de compra del vehículo mientras que en el renting no existe esa posibilidad.
Renting, leasing o coche compartido

¿Y si comparto coche?

Otra opción que está muy de moda es la del compartir coche, sobre todo en las grandes ciudades, ¿a quién no le suena BlaBlaCar, la app líder para compartir coche? Quizás ahora con la crisis del Covid-19, tengas más reticencias a la hora de decantarte por esta modalidad. Pero, puedes estar tranquil@, porque las empresas aplican todas las medidas de higiene necesarias.

Las cuatro modalidades más típicas, en caso de optar por estos servicios de movilidad colaborativa, son:

  • Carpooling. Es una forma de movilidad colaborativa para realizar viajes con otras personas a cambio de compartir gastos.
  • Carsharing. Literalmente significa “coche compartido”, este servicio se basa en ofrecer una flota de vehículos privados a un público inscrito a una plataforma para que puedan utilizarlos, eso sí, pagando el servicio, normalmente por minutos.
  • Ridesharing. Quizás el nombre no te suena demasiado, pero seguramente has oído hablar de empresas como Uber y Cabify. Así pues, se trata de un servicio que pone en contacto a pasajeros con conductores sobre todo, para realizar trayectos urbanos de cortas distancias.
  • Alquiler de coches particulares. También está en auge; a través de plataformas como SocialCar, empresa líder del sector en España, los propietarios de vehículos pueden anunciar de forma online su automóvil cuando no lo usen, de forma que otros puedan hacer uso de ellos por precios asequibles.

La importancia de un buen seguro de auto

Como hemos comentado en los coches de renting, el seguro de coche viene incluido en la mensualidad que abonas y supone entre el 20% y el 22% de esta cuota. Debes fijarte bien en las coberturas, porque no son iguales en todas las compañías. Normalmente, las pólizas ofrecen la misma protección que las destinadas a los coches en propiedad, pero a veces pueden variar. Por eso, te recomendamos que te leas la letra pequeña y que te fijes especialmente en algunas coberturas para evitar sorpresas de mal gusto.

Por ejemplo, nos referimos a coberturas como la de asistencia en carretera, ya que a veces las empresas de renting restringen el alcance de esta asistencia o la niegan si es el conductor el que ha causado el accidente. Otras importantes a revisar son la limitación de conductores; la de defensa jurídica y reclamación de daños, el seguro paralos ocupantes, gastos médicos. etc.

En el caso de los coches adquiridos a través del leasing, el cliente es quien debe hacerse cargo de contratar un seguro que cubra al conductor y los posibles desperfectos del vehículo. Es habitual que la empresa que lleva a cabo el leasing te obligue a contratar un seguro específico, que suele ser a Todo Riesgo, para que queden cubiertos todos los daños que el vehículo pueda sufrir. En caso de no exigirte una contratación determina, existen otros tipos de pólizas diferentes: Seguro a Terceros, Seguro a Terceros Ampliado o Combinado o Todo Riesgo con Franquicia.

En cuanto al coche compartido, todos cuentan con un seguro de responsabilidad civil. Al cual se añade una póliza a todo riesgo con franquicia, que ofrecen todas las compañías de carsharing, en caso de que el usuario sea el responsable del accidente.

Sin embargo, debes tener claro que, aunque los seguros para carsharing sean a todo riesgo, a veces no están cubiertos algunos daños. El robo o hurto de objetos personales en el interior del vehículo no se incluirán dentro de estos seguros.

En caso de cometer una multa o infracción de tráfico, deberás pagarlas. Y, lógicamente, también tendrás que hacerte cargo de los daños que se produzcan por conducción temeraria o por acciones que no estén dentro de la normativa de tráfico.

En definitiva, son muchas las opciones, por eso antes de decantarte por renting, leasing o coche compartido, te recomendamos que te informes bien y consultes todas tus dudas con tu mediador de confianza, para que elijas el seguro de auto que más te conviene.

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