¿Pueden subir precios antes de las rebajas?

Algunos comercios de ciertos sectores, sobre todo de la ropa y el calzado, suben los precios meses antes de las rebajas. Esta práctica es fraudulenta y puede denunciarse

Algunos comercios se las saben todas y aprovechan para subir precios semanas o meses antes de los períodos de rebajas. Las organizaciones de consumidores, como por ejemplo FACUA, llevan tiempo denunciando esta práctica, confirmada incluso por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En abril y mayo de este año, justo dos meses antes de las rebajas de julio, los precios de la ropa y el calzado subieron un 9% y un 2,5%, respectivamente. Y lo mismo pasó en octubre y noviembre.

Ante este fraude, ¿qué podemos hacer? Los consumidores que detecten un incremento de los precios antes de las rebajas pueden formular denuncia ante las autoridades competentes de consumo, según asegura Alicia Delgado, abogada especialista en consumo de ARAG.

Se puede hacer en cualquier oficina de registro de la comunidad autónoma en la cual resida el consumidor y también en la Dirección General de Consumo de su comunidad. Otra vía alternativa, tal vez la más conocida y próxima, es hacerlo a través de los servicios jurídicos gratuitos de orientación y consulta de las oficinas municipales de atención e información al consumidor de los ayuntamientos.

Los ciudadanos también tienen la opción de presentar reclamaciones por internet, siempre que dispongan de firma electrónica o certificado digital. Los Ayuntamientos tienen habilitado en su webs oficiales una serie de impresos e hipervínculos de ayuda para presentar este tipo de quejas.

“En la denuncia tendrá que explicar con claridad los hechos, el nombre y apellidos, el DNI, los datos personales del denunciante, los datos del comercio o establecimiento que denunciamos, la denominación social, el CIF, el teléfono de la empresa o profesional al que se denuncia y aportar documentos acreditativos que sirvan de apoyo a la denuncia. Por ejemplo, la factura, el ticket de compra y, si lo tenemos, el documento o prueba que muestre el precio al que se exhibía el producto y el nuevo precio incrementado que oferta el establecimiento antes de las rebajas”, explica la abogada de ARAG.

Esta práctica de alteración de los precios es claramente denunciable porque es fraudulenta y, por tanto, sancionable. Delgado apunta que “lo que sería deseable es poder disponer de un mayor número de inspectores de Consumo que pudieran efectuar visitas con carácter periódico a los establecimientos para poder apreciar y detectar estos fraudes”. “Disponer de estos inspectores también ayudaría a disuadir a los establecimientos de incumplir con la legalidad”, añade.

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