Tu primer parte amistoso

Te explicamos cómo rellenar un parte amistoso y quién tiene la culpa en los accidentes que se dan con más frecuencia

Vas conduciendo normalmente y, de pronto, te dan un golpe inesperado. ¿Qué hacer? Un parte amistoso. Seguro que sabes qué es pero puede que no sepas cómo rellenarlo.

Lo primero que hay que hacer es hacer constar la fecha y hora, el lugar exacto, indicar si hay víctimas, los daños materiales (a vehículos y a elementos del entorno) y los datos personales de los testigos, en caso de que los hubiera. Después hay de detallar los datos de los asegurados (particulares o empresa) implicados en el accidente y de sus vehículos, los números de póliza y los datos de los conductores. Y finalmente ya se entra de lleno en la descripción del accidente.

Es importante indicar con una flecha el punto de choque inicial sobre el dibujo que figura en el parte, los daños apreciados y las circunstancias que han motivado el accidente. No hay que olvidarse de indicar los sentidos de la marcha de cada vehículo, la posición en que estaban en el momento del choque y todos los detalles que recordemos.

Una vez rellenado el parte, no te olvides de quedarte con una copia del parte y no añadas nada más. Ponte en contacto con tu aseguradora en un plazo máximo de 7 días y remítele la copia firmada para iniciar el proceso de tramitación. Serán las dos aseguradoras las que determinarán quien es el culpable del accidente, un detalle importante porque si tu seguro no es a todo riesgo y fueras el culpable deberás asumir el coste de los daños que tenga tu vehículo. Además, si tienes un seguro a todo riesgo con franquicia y eres culpable del accidente deberás pagar el importe no cubierto por la franquicia.

Aunque no depende de ti, a veces determinar quien es el culpable del accidente es más sencillo de lo que parece, puesto que se dan unos supuestos genéricos en los que la culpabilidad se presupone. Es el caso, por ejemplo, del choque por detrás, donde el culpable es siempre el vehículo con la parte delantera dañada. También cargará con la culpa el vehículo que se haya anticipado por la izquierda en un cruce sin señalizar, el que hace un giro frente al que circulaba por su carril, el que cambia de carril con respecto al que estaba ya en el carril de destino, el que se haya saltado una señal y el que aparcando o desaparcando golpee un coche estacionado en zona no prohibida.

En el caso de las rotondas se entiende que el culpable del accidente es el que pasa del carril izquierdo al derecho para abandonar la glorieta y en el caso de la marcha atrás la culpa será, generalmente, del vehículo que está haciendo esta maniobra.

En todos estos casos si tienes un seguro a terceros, éste sólo cubrirá los daños que hayas provocado pero no los de tu vehículo. Como siempre, lo mejor es contar con el asesoramiento de un profesional que te aconseje cómo proceder.


Ver: ‘¿Quién tiene la culpa del accidente?’

También te pueden interesar

Twitter

La reproducción sin permiso explícito está prohibida. Todos los derechos reservados.

© TiempoSeguro