Prevenir y tratar una picadura de medusa

Las picaduras de medusas son la principal causa de atención médica en las playas españolas, representando más del 60% del total de las incidencias que se producen en nuestras costas.

En estos últimos años se ha detectado una mayor presencia de medusas en la costa mediterránea. Sin embargo, esto no significa que vaya a incrementarse cada año, ya que su acercamiento a la costa depende de circunstancias ambientales, como vientos, corrientes y frentes marinos.

Cómo se produce la picadura

Las medusas tienen células urticantes especializadas llamadas cnidocitos. Las utilizan para alimentarse y defenderse. Están distribuidas en todo el cuerpo del animal pero concentradas principalmente a lo largo de los tentáculos.

Cada cnidocito consiste en una cápsula que contiene un filamento espinoso enrollado que acaba en un dardo, capaz de inyectar una mezcla venenosa proteíca. Los cnidocitos se activan por estímulos mecánicos (contacto físico) y químicos.

Al activarse, la cápsula se abre y el dardo se dispara y penetra la piel. El mecanismo se lleva a cabo en menos de una millonésima de segundo, lo cual genera un impacto en el punto de penetración de más de 70 toneladas por centímetro cuadrado.

Es uno de los movimientos más rápidos que se conocen en la naturaleza.

Al producirse una picadura es importante no hacer movimientos bruscos y salir lentamente del agua, la finalidad es evitar que se produzca otra picadura.

Síntomas de una picadura de medusa

Según la medusa y la sensibilidad de la piel de la persona se pueden presentar los siguientes síntomas:

  • Erupción cutánea.
  • Cambios en el pulso.
  • Desmayo.
  • Dolor en el pecho, en el abdomen o la cabeza.
  • Dolores y espasmos musculares.
  • Entumecimiento y debilidad.
  • Dolor en brazos y piernas.
  • Mancha roja e hinchazón donde ocurrió la picadura.
  • Aumento de la secreción nasal y ojos llorosos.
  • Dificultad para tragar.
  • Sudoración.

Primeros auxilios ante la picadura de medusa

Desde el Instituto de Ciencias del Mar, podemos descargarnos toda la información acerca de las medusas en su  Guía completa de identificación y tratamiento de picaduras de medusas (2018)

  1. Eliminar, en caso de existir, los restos de medusa en la zona. Usar siempre guantes, ya que las toxinas siguen estando activas.
  2. Limpiar la zona afectada con suero o, en su defecto, con agua de mar. Evitar el agua dulce ya que hace que las toxinas se expandan.
  3. Aplicar una solución de bicarbonato sobre la zona afectada.
  4. Usar compresas frías o cubitos de hielo envueltos en un paño durante 15 minutos.

Imagen procedente de la Guía del ICM

Una alternativa al uso de la solución de bicarbonato es aplicar una pomada con cortisona y tapar la herida con una gasa durante dos o tres días. Para aliviar el dolor y la urticaria se puede tomar un analgésico y un antihistamínico, pero en este caso acude a tu médico para que un experto valore tu estado, la autoeducación no es una alternativa.

Los síntomas pueden durar dos o tres días, si se prolonga o empeoran los síntomas, acude a un centro médico de inmediato.

Recuerda que las medusas más peligrosas se encuentran en Hawai o Australia, teniendo en el litoral español variedades de la especia menos peligrosas. Por ello es importante conocer los síntomas y evitar tratamientos inadecuados.

Prevención de la picadura de medusa

Lo mejor es informarte de la presencia de medusas en la playa a la vayas. Si vas al litoral catalán tienes a tu disposición la aplicación iMedJelly, con datos actualizados y disponible tanto para iPhone como Android.

Además ten la precaución de:

  • No te bañes si ves medusas en el agua.
  • Evita las zonas donde rompen las olas.
  • No las toques aunque estén muertas.

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