Prevenir el acoso escolar está en nuestras manos

La colaboración entre padres y profesores es clave para prevenir estos abusos

Agresiones, intimidación, insultos… Para algunos niños y niñas ir al colegio puede convertirse en una auténtica pesadilla. Hoy 2 de mayo, Día Mundial contra el Acoso Escolar o Bullying es una buena ocasión para concienciar a la población sobre los riesgos de esta práctica abusiva.

La iniciativa de tener un día destinado a hablar sobre el Bullying nació en el año 2013 con la presentación de la ONG “Bullying sin fronteras”, la cual consideraba muy necesario darle visibilidad a este problema y apoyar a los menores que lo sufren para que sepan que no están solos ante el mismo.

Cabe decir que no se trata de un problema menor, ya que, según datos del  Ministerio de Interior más de 1.000 menores sufren acoso escolar en España al año. Pero tan sólo 1 de cada 3 niños afectados se atreve a denunciar esta situación.

Además, en sólo cinco años el número de víctimas ha aumentado un 20% y en el caso del ciberbullying, la cifra asciende nada más y nada menos que al 90%. Por lo tanto, tanto los padres como el personal educativo debe estar alerta para prevenir este tipo de abusos.

¿Cómo puede llegar a afectar el acoso escolar a nuestros hijos?

A grandes rasgos, los primeros síntomas de estar sufriendo bullying son ansiedad, problemas de socialización o un bajo rendimiento escolar. Concretamente, los menores pueden llegar a padecer:

  • Problemas psicológicos. Ansiedad, estrés, depresión o falta de sueño, son algunas de las consecuencias de sufrir acoco escolar. Trastornos que en algunos casos se han alargado hasta 40 años después.
  • Dificultad para mantener relaciones sociales. El acoso constante repercute en la autoestima y su confianza de su entorno. Por eso, es clave estar alerta si el menor deja de hablar con sus amigos de siempre o sale menos de casa.
  • No quieren ir al colegio. La mayoría de estas situaciones ocurren en las clases, por lo que es común que pierdan interés por todo lo relacionado con el colegio, incluso, no ir a clase o pedir un cambio de escuela.
  • Incremento del fracaso escolar. Estar sometidos a vejaciones de forma repetitiva suele afectar al expediente académico de los alumnos, es decir, sacan peores notas. Ante esta situación, los padres deben hablar con sus hijos, especialmente si se trataba de un alumno que solía sacar buenas calificaciones.

Prevenir es mejor que curar

Sin duda, prevenir o detectar el acoso escolar en sus primeras fases es fundamental. Para conseguirlo es importante:

  • Como padres debemos conocer a los amigos y compañeros de clase de nuestros hijos. Estar al tanto de la relación que tiene con ellos.
  • En caso de notar algún signo de violencia en su cuerpo, consultar en privado qué le pasó y hazle sentir confianza para que pueda explicarlo.
  • No incentivar a que el niño resuelva solo el problema y mucho menos con violencia, ya que, lejos de solucionar el problema, puede ocasionar más estrés en los niños o adolescentes.
  • El personal educativo debe enseñar y educar en el respeto para que los niños no se burlen de sus compañeros.
  • Padres y docentes debemos hacerle saber que cuenta con nuestro apoyo y que ante cualquier incidente, debe informar a los responsables del centro educativo.
  • Cuando se detecta un caso de bullying, los padres deben trabajar conjuntamente con la escuela para resolver el problema de una forma inmediata.
  • Mantenerse informados sobre las medidas que se están tomando en la institución para resolver el caso.
  • Observar en casa si existen algunos cambios en la conducta o en alimentación, y de ser necesario respaldarse con ayuda profesional.

El seguro también puede ser una pieza clave

Aunque no existe un producto específico para abordar este riesgo, sí hay seguros que te pueden facilitar la gestión de este problema. Los seguros de hogar, así como en los de defensa jurídica, suelen proporcionar asistencia legal y/o psicológica para toda la familia.

Estos servicios te pueden permitir saber qué medidas legales se deben adoptar frente a un caso de acoso escolar que afecte a la familia del asegurado. También sirven de guía para que muchas personas puedan hacer frente a una situación que a menudo resulta difícil de abordar.

Por otra parte, situándonos en el lado del profesional de la educación, cabe decir que los padres también pueden denunciar al centro escolar y a sus profesores por falta diligencia en casos de bullying. Ante esta situación, los centros educativos y los profesionales pueden recurrir a sus seguros, como por ejemplo, al seguro de RC Profesional para escuelas, entidades de formación y actividades de entrenamiento físico de la compañía Hiscox que ofrece protección frente a los riesgos específicos como educador, entre los cuales, se incluye cualquier reclamación o demanda por parte de un alumno.

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