Por estos golpes tontos con el coche pierdes la bonificación

Repasamos los principales percances que sufren los conductores europeos con el coche y que nos impiden conseguir las golosas bonificaciones del seguro

Distracciones, falta de concentración, un mal día, fallo de cálculo… todo puede influir para acabar causando uno de esos golpes absurdos a nuestro coche. Lo bueno es que el seguro está ahí para cubrirnos y reparar nuestro despiste. Lo malo es que esos patinazos acaban haciendo que perdamos la bonificación que muchas compañías ofrecen.

Las bonificaciones son descuentos que aplica la aseguradora al contratar un nuevo seguro, en este caso de coche, para así fidelidad al cliente y premiarle por su buena conducta al volante. Para ello, se tiene en cuenta el historial del usuario (que se puede consultar en el fichero SINCO de Tirea), se revisan los partes que ha dado anteriormente y los puntos del carnet de conducir.

Pensad que cada año que pase sin dar partes de accidente como culpable, la póliza os puede salir más barata. Las bonificaciones pueden llegar a un máximo del 60% en un seguro a todo riesgo y el 30% en los seguros a terceros, aunque todo dependerá de la compañía. En el caso contrario, cada parte que demos del cual seamos culpables, supondrá una disminución en esa bonificación o puede conllevarnos penalizaciones.

Aquí os dejamos algunos de los errores más comunes, seguro que más de uno os resulta familiar:

Error de cálculo

Nos ocurre cuando entramos con mucho ímpetu en un hueco de aparcamiento. Lo vemos a simple vista y creemos que vamos a entrar perfectamente. Pero no, y también le terminamos pegando al vehículo de al lado.

“Arranque en falso”

Estamos esperando el verde del semáforo, cuando la persona que va al frente estudia cuidadosamente el momento de avanzar. Acelera lento y damos por hecho que va a seguir su camino. Llega a la esquina, frena despacio para ver si hay más coches transitando para evitar accidentes, y el que viene atrás no se percata. Aquí tenemos el típico caso de colisión por alcance. Pero con los sistemas de frenada de emergencia es probable que este tipo de incidentes vaya a la baja. Esperemos.

“¿Me han bajado el techo?”

Nos ocurre en los daños provocados por el techo en los portones de maletero de apertura eléctrica. Uno le aprieta el botón y de repente ¡pafff! Nos marca el final del ascenso y la huella queda en nuestro coche.

Cuidado con abrir la puerta en el lugar equivocado…

Ocurre cuando vas aparcando en la calle y te encuentras con bolardos. Pones sumo cuidado en estacionar y cuando lo logras abres la puerta y ¡zas! Le pegas a la puerta con uno de ellos, cosa que te llega a doler a ti mismo, pues sabes que tu auto ya no se verá igual a menos que llames a tu aseguradora.

Cuando quedas lejos para meter el ticket

Salimos del parking, todo bien hasta que no llegamos a meter bien el ticket en la máquina, forzamos la postura, relajamos el pedal de freno y nos vamos directo contra la barrera.

Sin dejar ni una nota

Vas llegando a buscar tu coche cuando ves que le falta un retrovisor. Empiezas a hacer memoria y recuerdas que el coche quedó impecable, entonces comienzas a pasarte todas las películas del mundo. Finalmente concluyes que alguien, se haya dado cuenta o no, arrasó sin dejar ni siquiera una nota. Sea como sea, tienes que llamar a tu aseguradora.

El del carril exterior siempre tiene la prioridad

Las rotondas. Llevamos tantos años conviviendo con ellas y todavía nos cuesta trabajo pasarlas. Es importante saber que el que está realizando la maniobra por la parte exterior es el que tiene la prioridad absoluta. Los golpes se generan porque el del carril interior cortó su trayectoria, pensando que se le debía dejar pasar. Craso error.

Los “todo terreno” no lo son tanto…

Aquí hablamos de los típicos errores de carretera, más que en la ciudad, en donde nos envalentonamos por el look aguerrido de nuestro coche SUV, le damos más velocidad y nos terminamos metiendo donde no debemos, por lo que finalmente tenemos que llamar a la grúa.

Si acumulas más de uno de estos percances en tu historial, no podrás beneficiarte de las bonificaciones de la aseguradora al renovar tu póliza. Es simple, los buenos conductores, o los más prudentes, pagan menos en sus seguros de auto. Es lógico que las compañías quieran medir el riesgo a la hora de asegurar a sus clientes. Así que ya sabéis, mucho cuidado al volante por el bien de todos, ¡también de vuestra economía!

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