Formación económica

Para gestionar bien nuestro dinero:¡Educación financiera!

El 5 de octubre el día de la Educación financiera. Se celebra desde el año 2015 y su finalidad es concienciar sobre la importancia para nuestras vidas de contar con una formación básica en finanzas. En España parece que aún tenemos mucho que mejorar en el tema.
Marian Mateo
Marian Mateo
Marian Mateo
Marian Mateo

¿Te cuesta seguir una noticia financiera? ¿Acabas bizco intentando releer -y comprender- la cláusulas de la hipoteca? ¿Te suena a idioma extraterrestre cuando intentas entender una factura? ¿Pones cara de póker cuando tu amigo, el ‘listo’, te explica lo bien que le está yendo su plan de pensiones? ¿Te has sentido desesperado alguna vez porque no hay manera de entender si tu seguro te cubre -o no- la alfombra del vecino que se ha comido tu perro…?

Pues no eres el único. Una Encuesta de Competencias Financieras, realizada hace algunos años por el Banco de España y la CNMV, ya apuntaba que un 46% de la población española califica sus conocimientos financieros como ‘bajos’ o ‘muy bajos’. Sólo un exiguo 8% (aquí debe estar el amigo listo que mencionábamos antes) dice que son ‘altos’.

Unas estimaciones más recientes, basadas en datos del Instituto Nacional de Estadística y realizadas por un comparador de seguros, indican que un 25% de la población (es decir: más de siete millones de españoles) no tiene conocimientos sobre productos financieros.

Detallemos algo más: casi el 70% de los ciudadanos de nuestro país reconocen, por ejemplo, que no tienen suficientes conocimientos sobre hipotecas (¿ves como no estabas solo?), y un porcentaje similar de los encuestados reconocía no invertir nada al mes. Y todo esto, antes de la llegada del COVID.

Visto nuestro desconocimiento sobre los temas relativos a las finanzas y si partimos de la base compartida de que, hasta que nos toque el Euromillón, tenemos optimizar al máximo el dinero que ganamos, podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que ¡no vamos bien!

Beneficios de una buena educación financiera

En el ámbito de todo un país, un buen conocimiento y una buena gestión de las finanzas personales repercuten en la salud económica general de la sociedad. De hecho, hay datos que apuntan que las naciones con una formación financiera más deficiente muestran economías más débiles y más vulnerables a los efectos de las crisis.

Y, en el ámbito personal y familiar, una correcta educación financiera se asocia un mayor interés por el ahorro y, por tanto, una mayor seguridad para el presente y el futuro. A la vez, la falta de ese tipo de formación aboca a que muchas familias se mantengan en un estado de endeudamiento constante, debiendo convivir con problemas económicos casi toda su vida.

Una buena educación financiera permite a las personas:

  • Gestionar de forma adecuada sus ingresos y gastos
  • Planificar el ahorro y la jubilación
  • Adquirir de forma informada productos financieros (de inversión o crédito), así como de previsión y protección, como los seguros
  • Mantener su autonomía e independencia
  • Potenciar su autoestima y su ambición de mejora
  • Favorecer la inclusión social y la calidad de vida

Este tipo de formación supone, por tanto, una herramienta esencial para el progreso y una positiva evolución económica, tanto en el ámbito individual como empresarial y social.

Las próximas generaciones, ¿mejor preparadas?

Sobre los móviles de última generación, Tik tok o Twich y el youtuber que lo está ‘petando’, o sobre cómo hay que llevar de largos los pantalones, seguro que sí que saben más que sus mayores. Sobre la educación financiera, parece que no tanto.

Los datos indican que nuestro país continua sin ser, precisamente, de los más avanzados de Europa en materia de Educación financiera. A pesar de eso, algo sí hemos mejorado: desde 2008, el Plan de Educación Financiera, desarrollado por el Ministerio de Educación, destina esfuerzos para enseñar a niños y jóvenes habilidades, comportamientos, valores y aptitudes que les permitan afrontar decisiones financieras informadas y sensatas. Y esta materia está integrada en el currículo escolar en España desde el año 2014.

Sin embargo, según indica el informe ‘¿Por qué educar en economía familiar y empresarial?‘, en los tres bloques esenciales de la materia (contenido teórico, modelo educativo práctico y formación y orientación del profesorado) nuestro país no sale muy bien parado.

Por ejemplo, respecto a la estructura y la coherencia de esos contenidos económico-financieros educacionales, el informe refleja que fueron valorados con 30 puntos sobre 100. En otros países, como Reino Unido y Países Bajos, son calificados como buenos o muy buenos, con puntuaciones iguales o superiores a 50 sobre 100.

Y la formación de los niños y los jóvenes en este ámbito es fundamental. No sólo para fomentar prácticas de ahorro y gestión del gasto, sino también para evitar determinadas prácticas de riesgo, como pueden ser las apuestas y los juegos online. Más de 3 de cada 10 españoles se inicia en estas prácticas antes de cumplir los 18 años, indica la Dirección General de la Ordenación del Juego del Ministerio de Hacienda. Y, una vez superada la mayoría de edad, los jóvenes dedican cada vez más dinero a estas prácticas (el gasto medio anual de los jóvenes de entre 18 y 25 años alcanza los 220 euros en juegos online).

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