¿Necesito un seguro si voy en bicicleta al trabajo?

La bicicleta puede ser una gran aliada a la hora de recorrer las calles de la ciudad, es beneficiosa para tu salud, es fácil de aparcar y no contamina

Cada vez hay más bicis rodando por la ciudad, un método de transporte rápido, saludable, sostenible y económico. En los últimos años, las urbes y sus dirigentes se han puesto las pilas para adaptarse a esa realidad con espacios y carriles específicos. En ese sentido, también la DGT se plantea la necesidad de un seguro obligatorio para bicicletas o incluso que los ciclistas cuenten con un carné.

Aunque por el momento no se ha formalizado esa obligatoriedad de asegurar a los ciclistas, no deja de ser la opción más sensata. En especial para aquellos que la usen a diario como medio de transporte, pero también para quienes la usan como herramienta de trabajo. Por ejemplo, los deportistas o los famosos riders, los repartidores a domicilio que tanta polémica han suscitado en los últimos tiempos.

¿Qué debe tener un buen seguro para bicicletas?

Cobertura de daños por accidentes

Lo principal al adquirir una bicicleta es asegurarla como tal, sobre todo si se trata de un ejemplar de gama media-alta. Hay bicicletas que pueden superar fácilmente los 10.000€. La compañía suele ofrecer un capital máximo asegurado en función del precio de compra de la bicicleta. También hay extras para cubrir el material ya que, por defecto, solamente se contempla el cuadro, así que deberemos establecer bien las especificaciones. Por ejemplo, si llevamos sillita para nuestros hijos o si tenemos componentes que queramos proteger especialmente (sillín, ruedas, llantas…).

Del mismo modo, hay que revisar las cláusulas referentes al motivo del accidente, ya que muchas pólizas no cubren los daños en competición o pruebas deportivas.

Cobertura por robo

Lamentablemente, los robos de bicicletas en las grandes ciudades son el pan de cada día. No por tener asegurada la bicicleta significa que te la vayan a pagar si te la roban. Normalmente se trata de una cobertura específica y siempre se deberá demostrar que la bicicleta estaba a buen recaudo o atada usando un candado homologado.

Cobertura de Responsabilidad Civil

Una cobertura esencial para toda persona, siempre podemos ser causantes de daños involuntarios a terceros. Igual que pasa con los automóviles, con la bicicleta podemos vernos implicados en algún accidente que exija responder por daños y prejuicios ante terceros, por ejemplo, un atropello. Eso sí, no estaríamos cubiertos si el incidente se produce por haber infringido alguna norma vial o por una imprudencia temeraria a los pedales.

Asistencia Sanitaria

Si entramos en coberturas más específicas, hay seguros para ciclistas que incluyen los gastos médicos, farmacéuticos y de posible hospitalización en caso de accidente. Uno de los daños más frecuentes son las quemaduras por caer e impactar en el asfalto. También se contemplan indemnizaciones por fallecimiento o invalidez.

Asistencia en viaje

Si la bicicleta es tu medio de transporte habitual o si te gusta salir a hacer largas rutas, debes valorar también esta cobertura. Imagina que te pierdes por el monte, que pinchas rueda en medio de la nada, que caes por alguna ladera y necesitas transporte médico…etc. Esperemos que nunca pase pero, si pasa, el seguro puede cubrir los gastos que suponga venir a tu rescate.

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