Ruidos vecinos

Mis vecinos hacen más ruido que nunca desde que estamos confinados, ¿qué hago?

Intenta solucionar el conflicto de forma amistosa, si no es posible recurre a la vía judicial y a tu seguro de hogar
Erika Parlon
Erika Parlon
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Erika Parlon

Desde que estamos confinados nuestros hábitos han cambiado por completo. Ahora pasamos las 24 h en casa; a diferencia de antes, que prácticamente lo único que hacíamos era llegar del trabajo, cenar y dormir. Este nuevo escenario puede afectar en la convivencia con los vecinos, especialmente por el exceso de ruido.

No todos los vecinos llevamos los mismos horarios, por lo tanto, puede ser que mientras uno duerme, el otro vea la televisión a todo volumen; o al vecino del tercero le da por hacer obras a primera hora de la mañana; los hijos de la vecina del segundo no paran de saltar, correr y gritar; el del quinto, otra vez, está ensayando con la batería de madrugada y mañana tenemos que levantarnos pronto para teletrabajar… En fin, situaciones hay muchas y algunas son más soportables que otras.

Sin duda, para tener una buena convivencia con la comunidad de vecinos, todos tenemos que poner de nuestra parte para no molestarnos. Como comentábamos hay cosas que no se pueden aguantar, como por ejemplo, si cada noche ponen la música a tope o forman jaleo a altas horas de la madrugada… En estos casos, deberemos tomar cartas en el asunto.

De hecho, existe una normativa en cada municipio, la Ordenanza Municipal que regula el ruido, estableciendo unos límites de horario para el mismo. Aunque esa normativa cambia en cada localidad, lo habitual es que se suela establecer que desde las 00:00 hasta las 08:00 horas o desde las 23:00 horas hasta las 07:00 horas del día siguiente. Lo normal es que durante el día las actividades que se realizan en el domicilio no superen los 35 decibelios y que por la noche el nivel de ruido se mantenga entre 25 y 30 decibelios.

La ley de la propiedad horizontal nos ampara

En cuanto a leyes, también cabe mencionar la ley de propiedad horizontal, que en su artículo 7 prohíbe a los ocupantes de los inmuebles realizar actividades prohibidas en los estatutos “o que resulten dañosas, molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas”. Así pues, las leyes recogen estas situaciones y puede ser muy acertado tenerlas en cuenta, a la hora de poner una queja.

Ahora bien, en caso de no aguantar más los molestos ruidos de vuestros vecinos, en primer lugar os recomendamos que lo intentéis solucionar de forma amistosa, a través del diálogo. Podéis hablarlo vosotros directamente con el vecino en cuestión o bien, con la ayuda del presidente de la comunidad.

Si tras haber intentando resolver el conflicto por la vía pacífica, el vecino en cuestión no deja de incordiar, podéis intentar que os apoyen el resto de vecinos que seguro que ellos también lo sufren en carnes. Es decir, podéis recurrir a una sanción por parte de todo el vecindario.

Si nada de esto surge efecto, la última vía sería la judicial. En este sentido, cabe destacar que el Tribunal Constitucional ha manifestado que los ruidos molestos afectan directamente al derecho fundamental a la integridad física y moral y también a la intimidad. Esto implica que, si el vecino no deja de molestar, existe el derecho a acudir a los tribunales para que sean ellos los que pongan solución al problema.

Podéis optar por presentar una demanda ante un juzgado civil o un juzgado contencioso administrativo, cuando sea posible, a fin de exigir que el vecino cumpla la normativa y deje de molestar con sus ruidos.

Si tenéis que veros en esta tesitura, lo más recomendable es que contéis con un abogado y procurador. De esta forma, la denuncia tendrá mayores posibilidades de éxito. Además, no os olvidéis de aportar pruebas de la actividad molesta, como testigos e incluso informes elaborados por la Policía.

El seguro también nos protege del ruido

A grandes rasgos, existen dos tipos de pólizas que podrían cubrir vuestras reclamaciones por ruidos molestos. Por un lado el seguro del hogar, si tenéis contratado contenido, a través de la garantía de reclamación de daños, aunque hay que verificar detalladamente lo que incluye dicha cobertura. Por otro, el seguro específico de protección jurídica, que puede contemplar garantías más amplias, especialmente, útil si os tenéis que ver obligados a llevar vuestra queja a los juzgados.

En definitiva, en estos días complicados de confinamiento a causa de la crisis sanitaria del Covid-19, todos tenemos que ser comprensivos y tener un poco de empatía. Ahora bien, todo tiene un límite y hay situaciones que pueden llegar a ser muy molestas y no debemos aguantarlas. En ese caso, que sepáis que el seguro también está de vuestro lado y puede ayudaros.

Si tenéis dudas sobre cuáles son las pólizas que os pueden dar mejor cobertura ante los ruidos molestos de vuestros vecinos, os recomendamos que lo comentéis con vuestro mediador de confianza.

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