Leyendas urbanas

La incierta historia de un abogado que contrata un seguro contra incendios y reclama a la aseguradora porque el fuego destruyó sus puros mientras los fumaba

Hay muchas historias de abogados en Estados Unidos que han pasado de padres a hijos y de las que se ha perdido la certeza de su existencia. Esta es una de ellas. Un abogado de Charlotte, en el estado de Carolina del Norte, compró una rara caja de puros muy caros y, a continuación, acudió a su compañía de seguros y la aseguró contra incendios. Un mes después y tras haber fumado todos los puros, el sagaz el abogado presentó una reclamación contra la compañía de seguros.
En su demanda, el abogado declaró que los cigarros se perdieron en una serie de pequeños incendios… tantos como puros se fumó. La compañía de seguros, como es obvio, se negó a pagar porque los puros habían sido consumidos de forma normal. El abogado siguio adelante y llevó su demanda a los tribunales de justicia. Lo más extraordinario es que ganó. En la sentencia, el juez dio la razón a la compañía en que se trataba de una reclamación muy absurda. Sin embargo, añadió que el abogado “contrató una póliza en la cual se le garantizaba la protección de los cigarros ante un posible incendio, sin especificar qué clase de incendio” y por lo tanto la compañía tenía la obligación de pagar la indemnización.
La historia continúa. La compañía aceptó pagar 15.000 dólares al abogado y le extendió un cheque. Inmediatamente después, la aseguradora se tomó la venganza y solicitó a la justicia que arrestaran al abogado, acusado de ser el responsable de 24 incendios, tantos como puros se fumó. Para la demanda, la compañía utilizó la confesión del abogado en el anterior juicio en el que reconoció haber fumado los cigarros. La leyenda concluye que fue condenado a 24 meses de cárcel y a pagar 24.000 dólares.

Esta historia, tal como se cuenta, es falsa, pero se utiliza en las facultades para ilustrar a los estudiantes en lo reversible de la justicia. Al parecer, en este caso, existe un fondo de verdad datado en los años sesenta, cuando un abogado intentó esta treta. La historia no acabó en cárcel, pero sirvió para que con el transcurrir de los años fuera mutando poco a poco. Fue una historia muy popular en los 90 y ahora ha vuelto con fuerza y ha sido publicada, incluso, por periódicos importantes, aunque algunos de ellos, como el británico The Guardian, ha advertido a los lectores que se trata de una leyenda urbana. En cualquier caso, si non e vero, e ben trovato.

También te pueden interesar

La reproducción sin permiso explícito está prohibida. Todos los derechos reservados.

© TiempoSeguro