Incendios que pueden acabar en suicidio

Para los imprevistos se crearon los seguros, pero en algunos casos no son suficientes y pueden llevarte a situaciones críticas.

Tras la publicación del artículo “Autos: lo que los seguros a todo riesgo no aseguran” el perito de seguros Jordi V contactó con nosotros para hacernos partícipe de su experiencia de mas de 35 años, haciendo hincapié en la escasa cobertura de daños a terceros en casos de incendio.

La falta de una cobertura real de estos daños a terceros le ha llevado a vivir situaciones dramáticas entre las que se encontraba un suicidio, como la situación más grave. Es por esto que quisimos saber más acerca de este particular.

El caso a estudio

Partimos de un vehículo estacionado en un parking que se incendia y produce cuantiosos daños en en otros vehículos, daños en las estructuras, instalaciones, revestimientos, pintura, etc.

En caso de estar al aire libre también puede causar daños cuantiosos ya que además de otros vehículos, podemos dañar mobiliario urbano, fachadas, etc.

La cobertura media para estos daños a terceros es de 60.000 euros, muy por debajo de lo que pueden suponer estas reparaciones.

Y toda la diferencia la ha de abonar el propietario del vehículo causante.

Para que esto esté cubierto tendremos que comprobar que los requisitos de nuestro seguro puedan asimilar esta contingencia.

Origen del incendio

Lo primero y más importante es determinar qué causó el incendio para poder determinar cuál es el siguiente paso a seguir. Posteriormente y, solo en caso de ser accidental, tendremos que saber si el incendio se produce como un hecho accidental o fruto del abandono del mantenimiento y uso del vehículo. Veamos ambos puntos:

El incendio es provocado

En este caso, que tenemos un culpable, mediante la cobertura de protección jurídica de tu vehículo, mayoritariamente incluida en todas las pólizas, se han de reclamar los daños al culpable, pero de todo este proceso se encarga el seguro, tu solo tendrás que avisar a tu seguro.

El incendio es accidental y derivado de la circulación

El estacionamiento está considerado acto propio de la circulación, y por lo tanto, regulado por el Reglamento General de Circulación.

Aún así, para que se considere como propio de la circulación se ha de poder demostrar que el estacionamiento no es un abandono, por lo que, como norma general, se tendrá que probar que hay intención de conducirlo. Para ello tendrían que cumplirse estas premisas;

    • Llevar menos de un mes estacionado.
    • Estar al corriente de la ITV.
    • Tener la documentación del vehículo al día.

Si no se considera acto propio de la circulación, el propietario ha de correr con todos los gastos, incluidos los de servicios como el de bomberos.

Coberturas complementarias necesarias

El seguro a terceros no cubrirá los costes de nuestro vehículo quemado en la mayor parte de las pólizas, probablemente tengamos que tener en cuenta dos suplementos que pueden salvar los ahorros de la familia, cada uno con su utilidad.

Cobertura de incendios

Según nos afirman desde el área técnica de FIATC, la cobertura de incendios no suele está incluida en los seguros a terceros y requiere de una ampliación especial.

Esta cobertura cubre solo los daños del propio vehículo en caso de siniestro de incendio. En este punto es interesante recordar que debemos tener en cuenta que la póliza refleje la cobertura:

    • En caso de estar parado, en circulación o siendo transportado.
    • Siniestros como consecuencia de fallos de la electricidad (cortiocircuito y autocombustión).

Daños a terceros

En caso de que el incendio de tu vehículo cause daños a terceros, estos se cubren por la Responsabilidad Civil Obligatoria, hasta los límites estipulados por ley, y si sobrepasasen los mismos por la Responsabilidad Civil Voluntaria, según nos confirma el área técnica de FIATC.

Este punto es el que puede marcar la diferencia entre la ruina y la tranquilidad, concretamente la cuantía que esta Responsabilidad Civil Obligatoria cubre. La media es de 60.000 euros, pero hay seguros que llegan a los 50 millones.

Conclusión

La mejor solución para tu tranquilidad es conocer esta casuística y adecuar las coberturas de tu vehículo a las necesidades. En caso de duda, consulta con un profesional y duerme tranquilo.

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