Si estás de alquiler… ¡vigila tus pertenencias!

Que tu casero tenga contratado un seguro del hogar no garantiza que tus muebles y demás pertenencias estén cubiertas

Imaginemos que entran a robar a tu casa, en la que vives de alquiler, y se llevan tu ordenador o rompen el armario que compraste cuando lo amueblaste. ¿Lo cubre la póliza de tu casero? Puede que sí y puede que no, pero no lo des por sentado…

Cuando un propietario contrata un seguro del hogar puede hacerlo sólo por el continente (paredes, puertas, ventanas, muros, vallas, tuberías…) o bien incluir también el contenido (muebles, electrodomésticos, bienes personales…). Hasta en el caso en que el propietario incluye el contenido puede que no haya cubierto el del inquilino o que no haya declarado que la vivienda tiene habitantes en alquiler.

Ante esta situación, cualquier daño o pérdida en tus bienes no queda cubierta por la póliza del casero. Para evitarlo, el inquilino puede contratar un seguro que cubra el contenido propio, como por ejemplo, sus libros, su ropa, su sofá, el ordenador, la tableta… Estas pólizas a veces cubren hasta pequeños imprevistos, como cambiar una bombilla o arreglar la cadena del baño.

Mención especial merecen las joyas y obras de arte, que aunque son bienes que deberían quedar cubiertos en el contenido, lo cierto es que en la mayoría de pólizas se exige que sean declaradas de forma expresa y individual. En caso contrario, el seguro no las cubrirá. Evidentemente, cuanto mayor sea el importe que declares, mayor será la prima que pagarás.

Además, hay que tener en cuenta que también conviene contratar, si no lo tuviéramos ya, un seguro de responsabilidad civil por si, como arrendatarios, provocamos un accidente que cause daños a la vivienda o a terceros. En caso de no tenerlo, seguramente la compañía del casero nos reclamará los daños que haya tenido que afrontar. Sería lo que sucedería si, por ejemplo, nos dejamos un grifo abierto y causamos una inundación que afecta a los vecinos.

Ahora bien, hay seguros especiales para viviendas de alquiler que permiten a los propietarios cubrir también los riesgos de los inquilinos. Por eso, antes de contratar ninguna póliza, lo mejor es consultar al casero qué tipo de coberturas contrató y, con esta información, consultar a tu mediador qué tipo de póliza te conviene tener.

“Si alquilas un piso es de vital importancia tener tu responsabilidad civil asegurada, tus bienes y las reformas y mejoras que hagas en él. Una inundación podría estropear el parqué que le has puesto, un golpe de viento podría romper un cristal de tu ventana o podrían atracarte por la calle… Todo eso lo puede cubrir un buen seguro de hogar”, explica Anna de Quirós, socia directora de Cobertis.

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