¿Está en peligro el actual sistema público de pensiones?

Ahorrar para la jubilación es clave para garantizar nuestro bienestar económico

El futuro del sistema de pensiones es un asunto de máxima actualidad que genera un debate que alcanza todas las esferas de la sociedad, desde organismos oficiales hasta los ciudadanos, que son como futuros pensionistas, los principales implicados.

De hecho el sistema público de pensiones, tal y como está definido, puede llegar a ser insostenible, teniendo en cuenta que a día de hoy, la recaudación de la Seguridad Social es insuficiente para hacer frente al gasto en pensiones. Ante esta situación, surge inevitablemente una pregunta: ¿Está en peligro este sistema de previsión social tal y como lo conocemos? En palabras de Anna de Quirós, Directora de Cobertis: “Siento decir que mi opinión es que sí, porque parece que las arcas del estado para pensiones son escasas”.

En este sentido, cabe destacar que el déficit de la Seguridad Social ha crecido en los últimos años hasta alcanzar el 1,6% del PIB en 2017, mientras que el saldo del Fondo de Reserva o hucha de las pensiones se ha visto reducido en un 80%, como resultado del incremento del gasto en pensiones contributivas y una caída de los ingresos, consecuencia del menor empleo, de una mayor tasa de dependencia y de un incremento de la relación entre pensión media y salario medio.

¿Están garantizadas las pensiones de los jóvenes?

Ante las flaquezas del actual sistema, es normal dudar sobre si las generaciones futuras dispondrán de esta prestación. En este sentido, De Quirós afirma: “Seguro que pensiones tendrán, pero cuanto y cuando las percibirán es la gran pregunta”. Es decir, saber “¿cuantos años tendremos que cotizar? ¿Qué media utilizarán para el cálculo? ¿Y cuánto dinero recibiremos?”, son algunas de las cuestiones más importantes relacionadas con la prestaciones de los futuros pensionistas.

Por todo ello, es aconsejable empezar a planificar la jubilación en el mismo momento en que nos incorporamos al mercado laboral. Sin duda, cuanto antes empecemos, menor será el esfuerzo que tendremos que hacer mañana, no sólo por disponer de más años para ahorrar, sino porque a lo largo de ese plazo, la rentabilidad que pueda generar ese ahorro nos ayudará a conseguir antes nuestro propósito.

Una de las alternativas factibles para garantizar la viabilidad del sistema público de pensiones puede consistir en una combinación entre el sistema público y privado. En este sentido, Anna De Quirós añade: “Siempre es una buena opción diversificar el ahorro en diferentes productos, ya que el sistema público es un producto muy incierto. Mi consejo es un ahorro desde que se empieza a trabajar y en la medida de las posibilidades de cada persona”.

En definitiva, en el supuesto de complementar el sistema público y el privado siempre debe ser bajo la premisa de que el público debe garantizar una pensión mínima digna. Por otra parte, también es importante fomentar la educación financiera, orientada a concienciar al ciudadano a ahorrar e invertir en planes de pensiones privados. Estos productos ofrecen diferentes ventajas. Una de ellas como comenta Anna De Quirós es: “A diferencia del sistema público de pensiones que lo percibes mientras vives, el ahorro privado es un capital que has ahorrado y que si no lo gastas, los percibirán tus herederos”.

2 comentarios
  1. Agustín Hdez Dice:

    Hola:
    Desde mi punto de vista el artículo es un tanto “sectario”, ya que se platean aspectos de la insostenibilidad del sistema público y las Certezas de los planes de ahorro privados. Se intenta generar una desconfianza especialmente en los y las jóvenes sobre la imposibilidad o dificultad de percibir pensiones futuras, pero el sistema público ha demostrado más fortaleza y mayor rentabilidad que gran parte de los fondos privados de pensiones. Pudiera parecer que existe algún interés en que las nuevas generaciones desconfíen de su pensión futura y por ende vayan “raudos” a la financiera de su barrio o compañía de seguros a comprar un plan de pensiones (del cual se garantiza la rentabilidad futura, no así de la pensión pública), eso sí, quizá deberíamos poner estos datos en relación con la tasa de desempleo juvenil y con las medias salariales que perciben nuestros jóvenes, como consecuencia de las reformas laborales de 2013, 2012, así como la reforma de los “minijobs” de 2013. Por lo tanto, creo que tenemos que ser más cautos a la hora de criticar nuestro sistema público de pensiones, ya que es pieza fundamental del estado del bienestar y cuando decimos que en el futuro la pensión y/o su cuantía será muy dudosa y no manifestamos ninguna duda con respecto a la rentabilidad de los plane privados, estamos intentando condicionar a la generaciones presentes y futuras bajo hipótesis cuyo fundamento técnico no es explicado y además alejada de la realidad, ya que la media de la rentabilidad de los planes de pensiones es inferior a la del sistema público.
    La defensa del sistema público de pensiones nos atañe a todos y todas.

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    • Carmen Rodríguez Dice:

      Agustín, gracias por tu aporte en este tema que como comentas nos atañe a todos. Permítenos que valoremos no solo la tasa de paro juvenil o la precariedad laboral, sino también la incertidumbre de la robustez de la economía al descender tanto la tasa de natalidad y estar descompasado el aporte a la Seguridad Social que eso conlleva.
      No pretendemos que nadie se adhiera a un plan de pensiones, pero valoramos su efectividad bajo el prisma que te comento, además de que solo los grandes conocedores de la economía podrían acertar en otras políticas.

      Responder

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