Comprar vivienda

¿Es mejor comprar una vivienda nueva o de segunda mano?

Precio, zona y servicios tres factores clave a la hora de optar por una opción u otra
Erika Parlon
Erika Parlon

Comprar una vivienda no es una decisión fácil. Al contrario, antes de dar el paso, surgen muchas dudas y preguntas. Una de las primeras que suele venirnos a la cabeza es: ¿compro un piso nuevo o de segunda mano? Para resolver este dilema, hay que tener en cuenta toda una serie de aspectos como: el precio del inmueble, la ubicación, su estado, tamaño, instalaciones, servicios, entre otras cuestiones.

Sin duda, los tres factores que convierten a las viviendas usadas en la opción más demandada por los compradores son: precio, zona y servicios. Pero, como hemos comentado no son los únicos a tener en cuenta. Por eso, vayamos paso a paso para entender la importancia de cada uno de ellos:

Precio

No es ninguna novedad; en la mayoría de casos, el precio de la vivienda nueva es más elevado que el de los inmuebles de segunda mano, sobre todo en lo que se refiere a precio por metro cuadrado. Según datos del Ministerio de Fomento: en las usadas se sitúa actualmente en 1.434,1 €. En cambio, en las viviendas de obra nueva el precio medio del metro cuadrado es de 1.518,5 €. Pero, ¿te has parado a pensar que si tienes que hacer reformas, la vivienda de segunda mano puede salirte más cara, al final?

En este sentido, el corredor, agente inmobiliario y propietario de la inmobiliaria Clei Rosales, Fernando Cordón de Cordón Seguros aclara: «pagarás menos por una vivienda a reformar, el inconveniente es que la hipoteca te la dan sobre el precio de compra sin la reforma, por lo que has de tener el 20% del valor de compra más la reforma. Aquí es donde se caen más candidatos».

Ubicación

¿En el centro o en las afueras? La localización del inmueble es lo que más determina su precio. Habitualmente, las viviendas de obra nueva suelen estar situadas en la periferia y a menudo, cuentan con zonas comunes como: áreas deportivas, jardines, parque infantil, etc. Actualmente, no se suele construir obra nueva en el centro histórico de las urbes.

Por su parte, las viviendas de segunda mano suelen encontrarse tanto en el centro de las ciudades como en zonas más alejadas. Por lo tanto, si queremos vivir en pleno centro, a lado de comercios, colegios y de toda una serie de servicios, son una opción más económica.

Grande o pequeña…

Como hemos comentado, en los pisos de segunda mano el precio del metro cuadrado es más barato; con lo cual, podemos adquirir viviendas más grandes. Además tradicionalmente, las viviendas usadas disponen de estancias con un tamaño mayor que en la obra nueva.

En cambio, en la obra nueva se pueden encontrar distribuciones más modernas y usos más atractivos, como habitaciones tipo suite con baño incorporado o armarios empotrados que nos permiten tener más espacio.

¿Cuándo puedo entrar a vivir?

En las viviendas de obra nueva podemos entrar a vivir desde el primer día. Son inmuebles que cuentan con materiales de construcción modernos, de calidad que incorporan las ventajas tecnológicas. Por lo general, las nuevas promociones cuentan con los últimos sistemas de domótica para hacernos el día a día más fácil y cómodo. Tal como añade Cordón: “las exigencias en eficiencia energética de las viviendas han ido aumentando y en eso, mejora la calidad de la vivienda. Ahora bien, lo que no ha cambiado es que los profesionales son los que al final, realizan los remates de la obra y puede estar mejor o peor acabada”.

En cambio, en las de segunda mano si hay que reformar, deberemos esperar unas semanas o meses, dependiendo de la complejidad de las obras. En algunos casos, si son pequeñas reformas también se pueden llevar a cabo mientras estamos viviendo en el inmueble.

Menos o más presión fiscal

Tal como comenta Cordón: «normalmente el precio y los impuestos, que dependen de cada comunidad autónoma, son más bajos en las de segunda mano». Y es cierto, a la hora de comprar una vivienda nueva pagaremos más impuestos que en el caso de una de segunda mano. De esta manera, el IVA de un piso nuevo es del 10% mientras que en uno usado se paga el Impuesto de Transacciones Patrimoniales que suele ser del 4%, aunque en algunas comunidades autónomas puede ser más elevado.

Gastos anuales

Las viviendas de obra nueva suelen estar situadas en urbanizaciones con piscina, jardines e instalaciones deportivas que pueden conllevar el incremento de gastos de la comunidad. Por su parte, en las casas de segunda mano hay la posibilidad de encontrar viviendas con calefacción central, que abarata el servicio, pero que tiene un coste fijo más alto.

En definitiva, a la hora de elegir entre un tipo de vivienda u otro, debemos priorizar nuestras necesidades, lógicamente teniendo en cuenta nuestro nivel adquisitivo. De esta forma, poniendo en una balanza ambas cosas, podremos tomar la decisión que más nos convenga. En cuanto a los ahorros disponibles, Cordón afirma: «deben oscilar entre el 20% y el 30%».

En caso de decantarse por la compra de una vivienda nueva, existe una opción más asequible como es la compra diferida o alquiler con opción a compra. Tal como apunta Fernando Cordón: «se trata de una opción que permite abonando unas arras, optar a un alquiler del que las rentas que pagas se descontarán del precio final de compra, en un tanto por ciento. Es decir, se descontarán los gastos (IBI, comunidad, seguros etc.). Ahora bien, es obligado por seguridad jurídica del comprador elevarlo a escritura pública e inscribirlo en el registro de la propiedad, temas fiscales a parte».

Finalmente, también os aconsejamos contratar un buen seguro de hogar para estar cubiertos y protegidos ante cualquier imprevisto. En caso de dudas, os recomendamos poneros en contacto con profesionales del sector, como los del equipo de Cordón Seguros.

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