GettyImages-827523298-1030x578

El corte de digestión, entre mito y realidad

Todos hemos oído que tenemos que esperar un par de horas antes de meterte en el agua. ¿Es cierto? Vamos a ver que hay de realidad en esta frase tan presente en nuestro recuerdo.
tiemposeguro
tiemposeguro
tiemposeguro
tiemposeguro

Existe una verdad indiscutible y es que el corte de digestión se puede producir, es un síndrome llamado de hidrocución. Es muy raro que se produzca y se puede evitar fácilmente sin tener que esperar horas después de comer, porque no es exclusivo de la digestión.

El síndrome de hidrocución es un malestar o incluso desmayo que se produce por el contacto súbito en agua muy fría.

Los grupos de más riesgo son los niños menores de 4 años, los ancianos y los jóvenes de 15 a 25 años.

La temperatura como medida del riesgo

No se produce por la digestión, sino en cualquier circunstancia en la que se da un cambio brusco de temperatura. Hay más riesgo, después de haber estado un rato a pleno sol o estar muy acalorado por acabar de hacer deporte y lanzarse después al agua fría.

El riesgo comienza cuando la temperatura de nuestro cuerpo baja al menos cinco grados, por ejemplo, cuando nos sumergimos en aguas cuya temperatura está por debajo de los 27 grados.

Por cada grado que disminuye la temperatura corporal, se reduce el flujo sanguíneo cerebral en un 6-7%.

Y la digestión influye

Cuando comemos comienza la digestión, un proceso cuya duración depende de lo que hayamos comido, por ejemplo:

  • Los alimentos líquidos y los hidratos de carbono se digieren en menos de 2 horas.
  • Las proteínas entre 2 y 4 horas.
  • Las grasas que pueden tardar más de 4 horas.

Durante la digestión la temperatura del cuerpo disminuye debido a que la sangre acude al sistema digestivo para ayudar a realizar el proceso, complicando la llegada de sangre al cerebro o aumentando riesgos a pacientes con dolencias cardiovasculares.

Síntomas

Los síntomas más habituales son:

  • Palidez y escalofríos
  • Visión nublada y mareos.
  • Náuseas y vómitos.
  • Un corte brusco de la respiración y de la llegada de oxígeno al cerebro, que acaba en desmayo.

Si ocurre, lo primero por supuesto es sacar a la víctima del agua para evitar que se ahogue.

El peligro es que la víctima no toque el suelo, ya que puede ahogarse. Los ahogamientos son el 7% de los casos de muertes accidentales.

Qué hacer

Es primordial entender que no somos médicos ni socorristas, así que procedamos a sacarla del agua sin correr riesgos mientras avisamos a los servicios de emergencias. Mientras esperamos ser atendidos podemos aliviar los síntomas con las siguientes indicaciones:

  • Túmbalo con las piernas ligeramente levantadas para que le llegue mejor la sangre en la cabeza.
  • Tápalo con una toalla o ropa para que recupere la temperatura del cuerpo.
  • Si vomita, hay que poner a la persona de lado para que no se atragante.
  • Darle agua lentamente para que se rehidrate. Y que esté unas horas sin comer nada.

En una o dos horas el que haya sufrido la hidrocución tiene que haberse restablecido.

Cómo evitarlo

Mantengamos una serie de hábitos de seguridad:

  • No vayas solo a bañarte o al menos no ha lugares aislados donde no puedan verte.
  • Métete poco a poco para ir acostumbrándote al cambio de temperatura.
  • No te metas en agua fría después de tomar alcohol o una comida muy contundente.
  • Evita la exposición al sol en las horas de más calor.

Te puede interesar

cambio horario

Ventajas y desventajas de los cambios de hora

Llega el segundo cambio de hora del año. Te recordamos: la noche del sábado 24 de octubre al domingo 25 toca ajustar relojes. El cambio consiste en que las 3 de la madrugada pasarán a ser las 2, por lo que dispondremos de una hora más de sueño.