Dueños de la calle (Street Kings)

2008. Estados Unidos. 109 minutos. Acción.

Dirección: David Ayer. Guión: James Ellroy, Kurt Wimmer, Jamie Moss.

Música: Graeme Revell.

Reparto: Keanu Reeves, Hugh Laurie, Chris Evans, Forest Whitaker, Naomie Harris, John Corbett, Cedric the Entertainer, Jay Mohr, Terry Crews, Common, The Game, Martha Higareda, Amaury Nolasco, Clifton Powell, Noel Gugliemi

Sinopsis: Tras la muerte de su mujer, Tom Ludlow, un veterano policía de Los Ángeles, está pasando el peor momento de su vida. Cuando unas pruebas lo implican en la ejecución de un compañero, Tom empieza a cuestionarse la integridad moral y la lealtad de todos y cada uno de los que le rodean. (FILMAFFINITY)

Dueños de la calle (Street Kings)

En esta ocasión revisamos esta película donde el detective de la policía de LA Tom Ludlow, interpretado por Keanu Reeves, es un policía atípico, poco ortodoxo y despiadado.

Después de una violencia técnicamente excesiva contra una banda coreana que mantenía secuestrada a unas menores para venderlas como esclavas sexuales, Tom se convierte en el objetivo del capitán de asuntos internos. El capitán James Biggs, interpretado por Hugh Laurie de quien ya hemos hablado en el artículo sobre la serie House, inicia una investigación para desentrañar los polémicos métodos del “héroe del momento”.

Es el primer encuentro entre estos dos personajes el que nos llama la atención en este caso (mini spoiler). Al principio de la película, el policía Tom Ludlow está en el hospital recuperándose de las heridas de su ultima actuación.

Espera pacientemente a que aparezca una doctora amiga suya cuando se le acerca amablemente una persona que también parece esperar en urgencias. Entablan una inocente conversación sobre cómo conoció a su actual esposa que acaba con “perseverancia, esa es la clave”. Tom Ludlow, poco amigo de charlas superficiales le pregunta quién coño es.

– ¿Yo? Vendo seguros, vida, accidentes, lo que sea.

Rápidamente se desvela que en realidad es el capitán de asuntos internos a lo que añade mirando al policía:

– Seguros, vendo tranquilidad.

Esta escena de apenas dos minutos refleja cronológicamente dos imágenes sobre el mundo del seguro. La primera, es el papel del vendedor de seguros como algo sin importancia, alguien anodino que apenas llama la atención y que se ha reflejado en muchas otras películas (recordamos el papel de Bob Parr). La segunda es la realidad del sector, ofrecer tranquilidad.

Es curioso como el guion de esta escena traslada esta idea gris que mucha gente tiene a priori sobre el mundo del seguro, pero que en realidad es mucho más importante ya que es más que una póliza de seguro, lo que ofrece el sector es tranquilidad.

Seria osado pensar que es la mano del genial guionista James Ellroy, la que hace esta defensa de la profesión, pero siempre quedará a duda. Máxime teniendo en cuenta la despedida del capitán que podría haberla también dicho un profesional del sector:

– Si me necesitas y creo que sucederá, aquí (tarjeta) podrás encontrame.

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