Dieta vegetariana en niños ¿a favor o en contra?

Bien pautada aporta importantes beneficios para la salud de nuestros hijos

¿Una moda, una filosofía de vida, motivos animalistas? Opiniones hay muchas y muy diversas… Pero, lo que está claro es que cada vez hay más personas vegetarianas o veganas. Tal como demuestran varios estudios, este tipo de dieta aporta beneficios extra para nuestra salud. Por otra parte, también cuidamos el planeta, ya que ayudamos a reducir la huella de carbono.

Aparentemente, todo son ventajas. Por eso, cada vez más familias -en las cuales padre y madre son vegetarianos-, también deciden alimentar de esta forma a sus hijos. Ahora bien, ¿es saludable para los más pequeños? ¿Puede afectarles a su crecimiento y desarrollo? ¿Qué debemos tener en cuenta?

En primer lugar, si queremos que nuestros hijos lleven una dieta vegetariana sin déficits nutricionales, el primer paso es planificarla adecuadamente. De esta forma, evitaremos que la salud de nuestros peques se pueda ver afectada. Por eso, no está de más que nos pongamos en contacto con nutricionistas expertos en este patrón alimentario, para que nos guíen y aconsejen en todo momento.

Aunque la dieta omnívora es la más extendida; la opción vegetariana y/o vegana bien pautada es más saludable, incluso para nuestros hijos. Uno de sus principales beneficios es su poder cardioprotector y de prevención de la obesidad. Esto es debido al elevado consumo de frutas y verduras, así como al bajo aporte de grasas saturadas y de colesterol, al prescindir de productos de origen animal.

Consejos para equilibrar la dieta vegetariana

Ahora bien, al prescindir de la carne y el pescado y -en el caso de los veganos, de leche, huevos, miel y cualquier producto de origen animal-; debemos ser conscientes de las posibles carencias de nutrientes para poder compensarlas y corregirlas.

Por ejemplo, los vegetarianos suelen presentar déficits de vitamina B12, vitamina D, hierro y zinc. En el caso de los veganos, también hay que tener en cuenta la ingesta reducida de calcio. Así pues, si conocemos estas limitaciones podremos reajustar y complementar la alimentación de nuestros hijos para que no les falte de nada. Toma nota:

  • Necesidades energéticas bien cubiertas. Siempre debemos ofrecerles alimentos que aporten una alta densidad energética y nutrientes para que crezcan sanos. Para ello, introduciremos en las diferentes comidas alimentos como el aceite de oliva, los frutos secos, el aguacate o el plátano.
  • Incluye distintas fuentes de proteínas vegetal. Pues sí, deben estar presentes en cada comida principal: desde legumbres y derivados, cereales, frutos secos, semillas de sésamo, lino o amapola. La recomendación en los niños es que las tomen en cada comida o en un intervalo máximo de seis horas, junto con un aporte energético adecuado. Si seguimos estas recomendaciones, no tenemos por qué preocuparnos, el aporte proteico estará cubierto. Además, siempre debemos intentar que sea variada y que sobre todo incluya alimentos saludables. Es decir, evitaremos el consumo excesivo de productos procesados, ultraprocesados o refinados. Como por ejemplo: galletas, aperitivos fritos, chocolate, etc. Debemos prescindir o disminuirlos porque su contenido en nutrientes es pobre.
  • Suplemento de vitamina B12. Como el organismo no la produce y sólo se obtiene de fuentes de origen animal, si llevamos una alimentación vegetariana o vegana, probablemente presentaremos carencias de esta vitamina. Por lo tanto, es del todo necesario añadir un suplemento de B12 para evitar problemas de salud.
  • Cantidades adecuadas de hierro de origen vegetal. Es importante combinar alimentos de origen vegetal ricos en este nutriente como las  legumbres, frutos secos, verduras de hoja verde…, junto con alimentos que contengan vitamina C como las naranjas, fresas, melón, cítricos, pimiento, tomate…, De esta forma garantizamos una mejor absorción del hierro. En cuanto al calcio, debemos incluir alimentos con elevadas dosis de este mineral como el tofu, los vegetales de hoja verde, frutos secos, legumbres, bebida de soja, entre otros.

En definitiva, una dieta vegetariana o vegana bien planificada es adecuada para todas las etapas de la vida, incluyendo el embarazo y la lactancia, los bebés recién nacidos, niños y adolescentes. Pero como hemos comentado, siempre debe estar pautada por nutricionistas, endocrinos o médicos especialistas. Así nuestros hijos podrán ser vegetarianos sin riesgos. 

En este sentido, si dispones de un seguro de salud, podrás elegir entre los mejores profesionales para que te pauten una dieta vegetariana, equilibrada y saludable para tus pequeños.

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