derecho al olvido

Desde “The Social Dilemma”, hasta el borrado de huella digital

Elisabet Mejuto
Elisabet Mejuto
Elisabet Mejuto
Elisabet Mejuto

Podríamos salir de todas las redes sociales, mientras estemos vivos. De hecho el director de “El dilema de las redes sociales”, Jeff Orlowsky, lo tiene claro: “Si puede salir de todas sus redes sociales, hágalo” y continúa, «yo las borré todas, me siento mucho mejor y no las necesito», asegura el cineasta. «Entiendo que no todo el mundo puede, porque hay algunas personas que dependen de las redes sociales para sus trabajos. Pero los que no tienen el privilegio de salir de las redes sociales deben tener una responsabilidad mayor en su uso, porque están participando en la forma en la que otras personas ven el mundo». 

En El dilema de las redes sociales, por una parte, se nos plantea la reflexión de que como humanidad somos un producto más y, por otro lado, nos invita a pensar en la responsabilidad individual en el uso de esta tecnología. Pero, además, no deja de lado el problema de las adicciones: 1 de cada 3 personas mira el móvil más de 100 veces al día, lo que significa que miramos el móvil una media de 1 vez cada 10 minutos (sin contar las horas de sueño). El 25% de los menores de 25 años lo mira una media de 150 veces al día (1 vez cada 7 minutos). Con estos datos ¿es fácil entender que estamos dejando una increíble huella digital de nosotr@s mism@s en el mundo virtual, verdad? 

Huella digital

Esa huella digital, ese algoritmo que estamos permitiendo construir con nuestra cesión constante de información sobre gustos, aficiones, miedos o curiosidades, es una marca complicada de borrar al final de nuestras vidas. La huella digital no sólo la construímos haciendo búsquedas en Google, sino también al enviar un correo, comprar en Amazon o subiendo una foto a una red social. Y cuando la persona fenece, que su vida virtual siga viva es un trago muy amargo de pasar. 

Por esta razón, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea publicó una sentencia en la que se afirmaba que los datos personales recopilados en la red debían ser tratados acorde a la supresión de sus datos de los buscadores de Internet; el conocido “derecho al olvido”. Es un derecho que se puede ejercer en vida, puesto que existen sentencias donde la reputación, el honor y la propia imagen han sido mancilladas y se ha exigido el borrado de algunas publicaciones. En la actualidad, se conocen empresas que se dedican a realizar estos borrados de información personal. 

Y los seguros ¿cubren el borrado digital?

Lo cierto es que existen compañías que incluyen dentro de la póliza de hogar el borrado del rastro digital. El coste de este tipo de servicios tiene un precio de alrededor de 40 euros por aparición borrada. Sin embargo, con estos seguros de hogar, en menos de 20 días una persona podrá hacer desaparecer su vida en la red.

Si estás interesad@ en este tipo de cobertura, consulta con tu corredor de confianza para que te informe de todas aquellas dudas puedan surgirte. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar

fraude-wallapop

Fraudes en Wallapop

Wallapop es una solución ideal para la compra entre particulares. “Si no lo usas, súbelo”. ¿Conseguiré identificar el fraude que pueden esconder?

Utilizamos cookies propias y de terceros. Si continuas navegando damos por supuesto que te sientes seguro con nosotros ya que, ¿qué mejor que estar seguro en Tiemposeguro? Tus galletas están seguras con nosotros, lo prometemos.