¿Comprar o alquilar?, esa es la cuestión…

Analizar vuestra situación económica y personal os ayudará a decidiros

Estáis a punto de dar el paso de iros a vivir juntos, ya habéis decidido la zona, habéis ido a mirar muebles, consultado en varias inmobiliarias… Pero, lo que aún no tenéis claro, es: si es mejor comprar o alquilar… Este dilema sigue bien vivo y en realidad, no existe una opción mejor que otra, sino que depende del perfil y de las necesidades de cada persona.

Así pues, antes de tomar una decisión en firme, es importante que tengáis en cuenta una serie de aspectos. Sin duda, adquirir una vivienda se convertirá en una de las inversiones más importantes de vuestras vidas. De entrada, ya supone un gran desembolso económico en el momento de formalizar el préstamo. Tras este trámite, estaréis vinculados a vuestra hipoteca entre 20 o 30 años, con lo cual, supondrá un considerable impacto económico en vuestra economía doméstica. La parte positiva es que acabará siendo un bien de vuestra propiedad y seguramente, con el paso del tiempo se revalorizará.

En cambio en el caso del alquiler, únicamente suelen pedir como aval las mensualidades de unos meses de alquiler por adelantado y a veces, un depósito en caso de desperfectos. El cual se devolverá en el momento que rescindáis el contrato, si todo está en buenas condiciones. Además, el alquiler os permite una mayor flexibilidad si cambian las circunstancias. Es decir, si tenéis que mudaros por motivos laborales o personales, siempre será más fácil.

Por otra parte, suele afirmarse que vivir de alquiler ‘es tirar el dinero’… A veces, todo depende de las circunstancias, pero lo que sí que es cierto, es que se trata de una opción preferible en el corto o medio plazo. Se suele decir que en el momento en que se lleva más de cinco años viviendo como inquilinos, suele salir más a cuenta comprar.

Antes de dar el paso, estudia tu situación

Tras analizar un poco estos aspectos y vuestra situación personal y económica, no está de más tener en cuenta las siguientes cuestiones, ya que os ayudarán a acabaros de decidir:

  • ¿Qué ahorros tenemos? Es necesario, en primer lugar, que sepáis con qué ahorros contáis. Como hemos comentado, tanto la compra como el alquiler implican unos gastos considerables. Los asociados a la compra se sitúan en torno al 10-15% del valor total de la vivienda. En cuanto al alquiler, serán menores al inicio, pero os pueden pedir un aval de entre 3 y 6 mensualidades, dependerá de la negociación entre vosotros y el propietario o agencia inmobiliaria.
  • ¿Nuestro sueldo mensual es suficiente? Lo más aconsejable es que el importe mensual de la hipoteca no supere el 30% de vuestros ingresos. Lo mismo con el precio de alquiler, tampoco debería ser mayor a esta cifra. Por lo tanto, no está de más que cojáis la calculadora y hagáis números.

Aparte de las mensualidades hay diversos gastos. Si la vivienda es vuestra, además de las cuotas de la hipoteca, tenéis que contar con una serie de gastos que ni se recuperan ni aportan ninguna ventaja fiscal. Como por ejemplo: el seguro de hogar, impuestos como el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), mantenimiento y gastos de comunidad…, que representan importantes desembolsos. Sin embargo, si sois inquilinos estos gastos suelen correr a cargo del propietario del piso.

  • ¿Cuánto tiempo tengo previsto vivir aquí? Un aspecto importante es que tengáis claro si os quedaréis en la vivienda unos años, para también amortizar los gastos iniciales tanto al comprar como al alquilar. Como hemos mencionado anteriormente, el alquiler da más flexibilidad, pero también hay que tener en cuenta la letra pequeña de ‘cuándo y cómo podremos rescindir el contrato’ para evitar más de un disgusto.
  • ¿Dónde está ubicada la vivienda? Se trata de una cuestión más transcendente de los que os pueda parecer a simple vista. Debéis tener en cuenta si el piso o casa donde vais a entrar a vivir está cerca o lejos del trabajo o de vuestras amistades o familiares… Porque según donde esté ubicada, supondría un mayor o menor gasto en los desplazamientos. También, es importante estudiar un poco el barrio: los servicios, transportes, infraestructuras, etc., y si es probable que se revalorice la zona en unos años o todo lo contrario. Eso os puede dar pistas en el caso de compra: si el día de mañana lo podríais vender con facilidad… O en el caso de alquiler, si los arrendadores pueden subiros el precio.

En definitiva, ambas opciones tienen ventajas e inconvenientes. Por lo tanto, lo más importante es que analicéis cual de las dos se adapta mejor a vosotros. Además, no os podéis olvidar de contratar un buen seguro de hogar, ya que de esta forma estaréis cubiertos en caso de fugas de agua, humedades, incendios, robos u otros imprevistos o accidentes.

Si tenéis dudas, lo más recomendable es que os pongáis en contacto con profesionales del sector.

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