Insolacion

Cómo prevenir una insolación

Os damos algunos consejos para que no sufráis sus molestos síntomas
Erika Parlon
Erika Parlon
Erika Parlon
Erika Parlon

Estamos en pleno mes de agosto y ante la situación incierta generada por la pandemia del COVID-19, quizás no es el mejor año para traspasar fronteras, pero sí para disfrutar de nuestras playas y montañas. Eso sí, siempre teniendo en cuenta las medidas de seguridad que ya conocemos todos: mantener la distancia de seguridad, gel hidroalcohólico y mascarillas.

Ahora bien, pasar demasiado tiempo al sol tiene sus inconvenientes; además de resultar peligroso para la piel, podemos llegar a sufrir una insolación o golpe de calor. Las altas temperaturas del verano y también la humedad excesiva, pueden producirnos la deshidratación del organismo.

Pero, ¿cómo podemos evitarla? Os damos algunos consejos para que no sufráis sus molestos síntomas y os limitéis a disfrutar del verano:

Hidratarse es la clave

Debemos mantener el cuerpo convenientemente hidratado, bebiendo unos 2 o 2,5 litros de agua al día. Lo más conveniente, especialmente para las personas mayores y los niños, es llevar siempre una botella de agua encima y beber a pequeños sorbos cada cierto tiempo, incluso si no se tiene sed. La fruta y la verdura fresca también contribuirán a una buena hidratación. Debemos evitar las bebidas con cafeína y alcohol, ya que tienen un efecto diurético, lo que contribuye a la deshidratación.

Evitar las horas de más calor

Conviene evitar las horas de mayor calor (entre las 12:00 y las 17:00 horas). La práctica de ejercicio como caminar o correr debe realizarse a primera hora de la mañana o a última de la tarde. Las temperaturas son más suaves y es más fácil encontrar zonas de sombra.

Ropa adecuada para el verano

Lo más apropiado es que vayamos vestidos con ropa ligera, holgada, mejor blanca –rechaza la luz solar- y de algodón, que permita la transpiración. Las fibras acrílicas retienen más el calor y dificultan la transpiración. En la actualidad hay fibras especiales para el sol, que rechazan la radiación ultravioleta.

Otros complementos de gran ayuda en verano son el sombrero y las gafas de sol. Ambos muy necesarios tanto en niños como en ancianos, porque les protegen del sol. Una cosa que debéis tener en cuenta es que los sombreros o gorras deben favorecer la circulación del aire en su interior, es decir, no deben quedar muy ajustados a la cabeza.

Comida ligera y fresca

Siempre deberemos evitar las comidas condimentadas y pesadas. En este sentido, la fruta, las ensaladas y en general las hortalizas frescas harán que nos sintamos más ligeros y además, favorecen la hidratación.

Mantener el hogar a una temperatura adecuada

Debemos mantener el interior de nuestro hogar lo más fresco posible. Si no disponemos de aire acondicionado, utilizar el ventilador y mantener las habitaciones en penumbra, ya que nos ayudará a conseguirlo.

Vehículos bien refrigerados

No debemos permanecer en coches estacionados o cerrados y mucho menos, dejar a los niños en estas condiciones, ni que sea para ir un momento a buscar algo al super. Debemos mantener las ventanillas abiertas o poner el aire acondicionado.

Cómo actuar ante una insolación o golpe de calor

Ahora bien, en caso de reconocer en una persona o en uno mismo cualquiera de los síntomas de una insolación: sudoración excesiva, fatiga, subida de temperatura corporal, mareos, etc. Siempre lo más conveniente es acudir a un servicio de urgencias o al puesto de socorro si se estamos en la playa o en una piscina. Pero, si por cualquier razón esto no fuera posible, hay que seguir los siguientes pasos:

  • Llevar a la persona afectada a un lugar con sombra y lo más fresco posible.
  • Colocarla en posición semisentada, con la cabeza levantada para favorecer la respiración y que pueda entrar aire.
  • Para reducir la temperatura corporal, hay que quitarle algo de ropa, darle aire (abanico o ventilador) y utilizar compresas de agua fría en la frente, la nuca, el cuello y otras partes del cuerpo.
  • También debe beber agua fresca (le ayudará a bajar la temperatura corporal) para rehidratarse, pero debe hacerlo a pequeños sorbos y no de golpe, pues esto empeoraría su estado.
  • Una vez que haya mejorado su estado hay que acompañarla a un servicio médico de urgencias para someterla a una revisión exhaustiva y posteriormente a un estrecho seguimiento médico durante algunos días.
  • Si no se recupera o incluso llega a perder el conocimiento, hay que tumbarla con las piernas flexionadas y llamar inmediatamente a urgencias.

En este sentido, una vez más contar con un buen seguro de salud, puede sernos de gran ayuda, ya que nos atenderán lo más rápido posible y en aquel hospital o con aquel especialista que es de nuestra plena confianza. En caso, de dudas sobre la contratación de este tipo de pólizas, os recomendamos que os pongáis en contacto con profesionales del sector.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar

cambio horario

Ventajas y desventajas de los cambios de hora

Llega el segundo cambio de hora del año. Te recordamos: la noche del sábado 24 de octubre al domingo 25 toca ajustar relojes. El cambio consiste en que las 3 de la madrugada pasarán a ser las 2, por lo que dispondremos de una hora más de sueño.