¿Cómo actuar ante una reforma mal efectuada? Sigue estos consejos

Si vas a renovar tu vivienda, infórmate y ponte en contacto con los mejores profesionales para evitar resultados no deseados

 

Una vez tomada la decisión de reformar tu vivienda, es aconsejable que elijas adecuadamente a las personas que llevarán a cabo la obra, tener referencias de ellas y de obras similares en las que hayan participado es fundamental. No obstante, a veces nos dejamos llevar por un precio atractivo que puede tener como resultado un trabajo poco satisfactorio.Por eso antes de lanzarte a reformar, te damos un primer consejo: tómate tu tiempo y reflexiona sobre ciertos aspectos y sé previsor/a. De esta forma, todo fluirá correctamente. Además, te damos algunos consejos para evitar posibles problemas o resultados no deseados:
  • Realiza un esbozo o proyecto en papel. ¿Tu vivienda ya tiene unos cuantos años? El primer paso es dibujar un esbozo o proyecto en papel para ver qué tipo de distribución es la que prefieres. Plantéate si hay que adaptarla a necesidades económicas o de habitabilidad. Los técnicos de la obra -arquitectos, aparejadores- te dirán si es posible lo que quieres llevar a cabo y te informarán sobre los límites que marque la normativa de edificación, en cuanto a tuberías de conducción de suministros de agua, electricidad, gas, y otros.
  • Infórmate y reúnete con los técnicos o arquitectos municipales. Puedes ir al Ayuntamiento de tu localidad y aprovechar para informarte sobre los requisitos para licencia, posibles ayudas o subvenciones.
  • Consulta distintos presupuestos con varias empresas del sector. No te quedes nunca con un único presupuesto, aunque tengas prisa, ya que, los precios pueden variar considerablemente. Además, es recomendable que pidas presupuestos escritos detallados que estén redactados de una manera clara y comprensible.

Si a pesar de seguir estas recomendaciones, el resultado de la renovación de tu vivienda no es el esperado; lo primero que debes hacer es contactar con profesionales cualificados. Como por ejemplo con un perito, ya sea un técnico, un ingeniero o un arquitecto. Éste será el encargado de realizar un informe sobre la ejecución de la obra y sus diferencias con el proyecto acordado, o bien de elaborar un dictamen que constate las posibles causas de los defectos y las eventuales reparaciones que tengan que llevarse a cabo en consecuencia.

Si se certifican estas diferencias, el siguiente paso es contactar con un abogado para llevar el caso ante un juzgado civil. El letrado te asesorará en todo momento, e implementará su estrategia de reclamación en dos pruebas fundamentales: el contrato acordado –que puede incluir las facturas y el presupuesto–; y el informe técnico elaborado por el perito.

Sin duda, el contrato es una pieza fundamental cuando tenemos que iniciar una demanda por obras defectuosas. Es imprescindible que tengas copias escritas del documento, presupuestos y facturas para que la reclamación pueda proceder, ya que, en él se encontrarán los términos, los materiales que se utilizaron, los acabados, el nivel de calidad y los plazos para el trabajo.

En definitiva, a través de los contratos, ambas partes –contratista y propietario-, adquieren una serie de compromisos. Por ello, su quebrantamiento tiene consecuencias y pueden derivar en reclamaciones por incumplimiento con indemnizaciones económicas, así como con la obligación de reparar los daños materiales causados.

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