¿Buenos propósitos para empezar el año? Que no te falte el seguro

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Redacción
5 de enero de 2018

Las pólizas te ayudan a prevenir riesgos y a tener una mayor estabilidad financiera

Año nuevo, vida nueva. Al comenzar el año solemos hacernos mentalmente una lista de buenos propósitos que queremos introducir en nuestra vida. Los más comunes son hacer ejercicio, cuidar nuestra salud, dedicarnos más tiempo a nosotros y a nuestra familia, ahorrar, invertir en nuestra formación… Pero raras veces incluimos en esta lista virtual la necesidad de revisar nuestros seguros y ponernos al día con ellos. A diario nos exponemos a multitud de situaciones imprevistas que pueden afectar a nuestra estabilidad financiera. Contratar un seguro es una manera de blindar la situación económica familiar y proteger el patrimonio.No es frecuente considerar la contratación de seguros como una prioridad, pese a tratarse de un producto muy útil y necesario. La sofisticación a la que se ha llegado hace que actualmente exista todo tipo de seguros y con todos los condicionantes que queramos añadirles. Estos son algunos de los más habituales en nuestro día a día, y que no deberían faltar en este año que empieza:

Seguro de coches
Es obligatorio, pero existen varias modalidades. La cobertura completa incluye todo: daños materiales, robo, daños a terceros, gastos médicos de todos los implicados, asesoría legal y asistencia vial. Hay coberturas más limitadas que cubren algunos de estos supuestos hasta llegar a la cobertura básica, que se basa en la responsabilidad civil y cubre esencialmente los daños a terceros, más algunos servicios como asesoría legal y asistencia vial.

Seguro del hogar
Es una de las mejores decisiones que se pueden tomar al iniciar el año: revisar qué seguro tenemos y cerciorarse de renovarlo incluyendo todo aquello que consideramos necesario. Lo primero es tener asegurado el continente (las paredes e instalaciones) y el contenido (muebles, joyas, electrodomésticos y todo aquello de valor que hay dentro de la vivienda).

Seguro de salud
Es imprescindible leer la letra pequeña y estar seguro de incluir todos los supuestos que son necesarios en nuestro caso concreto. Este tipo de seguros incluye selección de médicos y centros hospitalarios. Es muy importante fijarse en qué especialidades están incluidas dentro de nuestra póliza para no llevarnos sorpresas cuando queramos utilizar ciertos servicios. En países como España, este seguro suele ser complementario de los servicios que ya recibimos como ciudadanos a través de la Seguridad Social.

Seguro de decesos
Aunque no es agradable pensar en el momento de la muerte, este seguro puede dar un gran alivio a nuestros familiares en el caso de nuestro fallecimiento. No sólo se hace cargo de los gastos del sepelio (hasta el límite asegurado), sino que también puede ofrecer ayuda en la gestión de los trámites evitando preocupaciones innecesarias a nuestros seres queridos.

Seguro de vida
Este tipo de seguros son muy habituales en personas con cargas familiares o que les preocupa dejar desprotegidos económicamente a sus más allegados en caso de fallecer. Así, nos permite dejar una cantidad económica a modo de indemnización a las personas que elijamos como beneficiarias. Igualmente, este seguro también se puede ampliar para cubrir no solo la muerte, sino una inesperada invalidez o dependencia de la persona que contrate el seguro.

Además de los seguros básicos, es bueno tener en cuenta nuestras características personales, ¿somos autónomos?, ¿nos gusta practicar algún tipo de deporte?, ¿nos encanta viajar?…La lista es interminable pero sí es recomendable reflexionar sobre nuestras actividades diarias y valorar qué coberturas podrían sacarnos de un apuro.

Por ejemplo, un asunto tan cotidiano como una disputa entre vecinos, una reclamación por un mal servicio o una compra defectuosa, tienen fácil solución con la contratación de un seguro de defensa jurídica que nos ayude con los trámites y nos asesore en las cuestiones legales. Si vamos a pasar nuestras vacaciones en el extranjero es más que recomendable tener un seguro de viaje que se haga cargo de los gastos médicos pero también de otros percances como la pérdida de maletas o los gastos de cancelación. Un seguro de bicicletas nos podría cubrir el robo pero también la responsabilidad civil en caso de accidente. Y hasta en nuestra vida profesional deberíamos tener en cuenta ayudas como los seguros por incapacidad laboral transitoria o de responsabilidad civil.

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