Alquila tu vivienda sin disgustos

¿Cómo alquilar mi segunda vivienda de forma rápida y segura?

Se calcula que actualmente más de seis millones de españoles disponen de una segunda residencia. Quizá eres uno de ellos y puede que hayas decidido sacarle rendimiento alquilándola. Es una decisión que suele conllevar ciertos miedos ya que queremos estar seguros de que nos van a pagar a fin de mes y que no nos van a destrozar el inmueble.

Para intentar que la decisión nos salga rentable y que no nos cause más dolores de cabeza que beneficios, podemos tomar ciertas precauciones. Te dejamos algunos consejos para alquilar rápidamente y de forma legal y segura tu vivienda:

UNA VIVIENDA ATRACTIVA Y CONFORTABLE

Chapa y pintura: No es obligatorio entregar el inmueble pintado pero sí muy recomendable, de igual modo, puedes y deberías estipular en el contrato que te lo devuelvan en ese mismo estado. Recién pintado y sin agujeros. Escoge colores claros, que atraigan la luz y den sensación de espacio. Un toque de decoración que cree ambiente hogareño también ayuda mucho a mejorar la impresión de los posibles inquilinos que ya se verán viviendo ahí. Consulta algunos catálogos del gigante escandinavo para inspirarte y con una pequeña inversión lograrás grandes resultados.

Electrodomésticos al día: Un inmueble bien equipado siempre es un plus aunque también supone más riesgos a la hora de sufrir percances. Eso sí, no te quedes a medias, si decides alquilar el piso amueblado y equipado que sea en condiciones y no con los aparatos y muebles que tengas de sobra o que te hayan ido “regalando”. Piensa en los inquilinos que quieres atraer y en la cifra que quieres pedir. 

Suministros dados de alta: Igual que en el punto anterior, cuantas más facilidades y ventajas ofrezcas al posible inquilino, mejor. Podrás fijar un precio más alto y pedir mayores garantías. En este caso, procura entregar el piso con la instalación eléctrica, de agua y gas (si fuera el caso) en correcto funcionamiento y listos para realizar el cambio de nombre. Este procedimiento es rápido y sencillo y así se evita que el inquilino tenga que estar los primeros días sin agua o luz.

TODOS LOS PAPELES EN REGLA

Cédula de habitabilidad: es un documento obligatorio que acredita que la vivienda en cuestión dispone de las condiciones técnicas y salubres mínimas para ser habitada. Es decir que garantiza que es habitable. Este certificado lo gestiona la Comunidad Autónoma en la que se encuentre la vivienda así que los plazos y trámites pueden variar. La mayoría suelen tener una vigencia de 15 años pero siempre conviene comprobar si sigue en regla.

Certificado de eficiencia energética: también exigido obligatoriamente para cualquier vivienda que quiera ser alquilada. En este caso se trata de un documento que especifica cómo de “eficiente” es el piso o, dicho de otro modo, la cantidad del CO2 que emite a la atmósfera. Según el grado que se obtenga, se otorga una letra en la clasificación, de la A a la G, siendo la primera la más eficiente y la última la que más CO2 emite. Debe ser un técnico autorizado quien realice la evaluación y el resultado tiene una validez de 10 años.

Un buen contrato: deberás redactar un contrato que cumpla con lo establecido en la Ley de Arrendamientos Urbanos. El documento debe plasmar los derechos y obligaciones de ambas partes: importe a pagar, plazos, fecha de duración y vencimiento, los gastos y responsabilidades que asumen arrendador y arrendatario, etc. Se recomienda además que incluya un inventario de todo lo que incluye la vivienda y el estado en que se encuentra.

Fianza: lo que se suele hacer es pedir al inquilino una cantidad equivalente a una mensualidad y retenerlo para cubrir posibles desperfectos o sufragar impagos. Si una vez finalizado el contrato, todo ha ido bien, se le devolverá el importe íntegro en un plazo de 30 días naturales.

Seguros: cualquier propietario debería contar con un buen seguro de hogar a parte del seguro de comunidades. Más recomendable es aún si vas a alquilar la vivienda. Indispensable la cobertura de Responsabilidad Civil para protegerte frente a daños que pueda sufrir el inquilino en la vivienda. Por ejemplo, fruto de un cortocircuito o una tubería rota. También existen seguros específicos que protegen frente a posibles impagos

Impuestos: infórmate bien de los impuestos que aplican las distintas Comunidades Autónomas, en algunas, por ejemplo, es de obligado cumplimiento para el inquilino pagar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales.

Pero, obviamente, no todo dependerá de nosotros, también hay que tener la “suerte” o la precaución de dar con un buen inquilino. Para ello, creemos importantes, al menos dos cosas: la primera es comprobar la solvencia del candidato, pedir un contrato de trabajo o un aval e incluso revisar en las listas de morosos; la segunda es quedar en persona previamente, no dejes tu hogar en manos de un extraño, inicia una relación de confianza.

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  1. […] cualquier caso, recuerda que tanto propietarios como inquilinos necesitan un seguro de hogar. También habrá que especificar quién se hace cargo de los gastos en la Comunidad de vecinos y de […]

  2. […] cualquier caso, recuerda que tanto propietarios como inquilinos necesitan un seguro de hogar. También habrá que especificar quién se hace cargo de los gastos en la Comunidad de vecinos y de […]

  3. […] ya hablamos de la posibilidad de poner en alquiler una propiedad y lo qué debíamos tener en cuenta para no llevarnos más disgustos que alegrías. En este […]

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