Quién se queda qué después de romper. Capítulo I: Mascotas

Rompes con tu pareja y ahora sí llegan los problemas y las dudas. ¿Quién se queda con el perro? ¿Se puede hacer régimen de visitas o custodia compartida análoga a los hijos? Con la ayuda de la compañía aseguradora especialista en Defensa Jurídica, ARAG, te sacamos de dudas.

En cuestión de mascotas, el tratamiento aún no es como el de los hijos. A los animales se les trata jurídicamente como a “cosas” o bienes muebles aunque cada vez se valora más el indudable afecto que se les tiene dentro de la familia. Por ello, es importante regular cómo vamos a mantener esos lazos una vez nos separamos/divorciamos; no sólo hablamos de los vínculos del animal con la pareja, también los que tienen con los hijos menores.

Si la mascota ya era de uno de los miembros de la pareja antes de unirse, parece que éste tenga prioridad a la hora de quedarse con el animal.

En cambio, si la mascota es de ambos y los dos la quieren en su compañía puede surgir un conflicto. Para regular esta situación, detalla la abogada de ARAG, Marina Barriendos, “cada vez aparecen con más frecuencia nuestros animales en los convenios reguladores en divorcios, donde se establece quién los tendrá a su cuidado y quién los visitará, o bien se decreta la ‘tenencia’ compartida, que no deja de ser la guarda exclusiva o compartida que se utiliza para el caso de los niños”.

En paralelo, cada vez más los jueces entienden a nuestras mascotas como “seres afectivos” y no como objetos, por lo que están abiertos a elaborar regímenes de custodias para dejar fijadas las relaciones con sus “dueños” tras la ruptura.


En próximos capítulos hablaremos de…

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