Cosas que quizás no sabías del seguro contra el ciberriesgo

tiemposeguro
tiemposeguro

Redacción
24 de mayo de 2018

La nueva normativa europea de protección de datos, mucho más estricta, hace más vulnerables a las pymes, ya que se han endurecido las sanciones

Nuestros datos lo dicen todo de nosotros: qué compramos y dónde, qué hacemos y cuándo, quienes son nuestros clientes y sus datos, los entresijos y secretos de nuestro negocio… Toda persona y toda empresa, sea cual sea su tamaño, es vulnerable ante los ciberdelitos. Y en España, todavía más, ya que es el tercer país donde más ataques informáticos registran las empresas y el 70% de ellos están dirigidos a pymes.

¿Qué son los ciberdelitos? Son aquellos en los que los ciberdelicuentes se apropian de nuestros datos o los de nuestros clientes, dañan nuestros equipos o infraestructuras, paralizan nuestro negocio, secuestran nuestro dominio, roban secretos y propiedades intelectuales, nos extorsionan para que paguemos por devolvernos nuestra base de datos o ponen en peligro nuestra buena reputación. Suelen conllevar importantes gastos en honorarios de expertos informáticos para arreglar equipos y recuperar los datos borrados.

Además, se añaden los gastos de defensa jurídica, los de los servicios de comunicación para recuperar nuestra buena imagen y los de las multas y reclamaciones por la revelación de datos de terceros. De hecho, la nueva normativa europea de protección de datos, mucho más estricta, aún complica más las cosas, ya que se han endurecido las sanciones.

“El empleado de una cadena de ópticas abrió un correo electrónico con un enlace infectado por un virus que encriptó los archivos de todas sus clínicas y los delincuentes les pedían 3.000 euros en bitcoins para liberar sus datos”, explica Alan Abreu, responsable de Riesgos Cibernéticos de Hiscox España, que reconoce que “el principal reto es que las compañías, sin importar su tamaño o actividad, afronten este nuevo riesgo, no pensando en que pudiera suceder, sino pensando en qué van a hacer cuando suceda, porque tarde o temprano ocurrirá”.

Ante esta situación surge el auge de un tipo de seguro antes completamente desconocido: el seguro contra el ciberriesgo, que cubre los gastos que conlleva un ciberataque y compensa por las pérdidas ocasionadas (incluyendo los ingresos no percibidos como consecuencia del incidente). Algunas de las pólizas más completas van más allá y también incluyen el hacking telefónico, las transferencias electrónicas fraudulentas, el riesgo de los proveedores externos cuando trabajan con nuestro datos fuera de nuestro sistema informático y formación a nuestros empleados en materia de ciberseguridad.

Los peros…

Ahora bien, este tipo de pólizas también tiene sus exclusiones y hay que conocerlas… Así, por ejemplo, la mayoría de compañías no incluyen los daños que una autoridad pública pueda ocasionarnos tras confiscar nuestro equipo ni tampoco los daños por terremotos, incendios, temporales o inundaciones.

Del mismo modo, no tendremos derecho a indemnización si el incidente está relacionado con otro ciberataque que hayamos sufrido ya en el pasado o si hemos usado los datos personales de nuestros clientes o de terceros de forma ilegal.

Además, hay que tener en cuenta que las reclamaciones tienen un límite espacial (la póliza concreta a qué países se extiende la cobertura) y un límite en la cuantía de indemnización a pagar, sin olvidar que en la mayoría de pólizas se prevé el pago de una franquicia.

Te puede interesar