El 75% de las muertes infantiles en accidente se podría evitar

Con los años ha ido variando el criterio de los expertos sobre los sistemas de retención infantil, lo que ha podido provocar confusión en los padres

El 21% de las personas fallecidas en accidente de tráfico son niños y una de cada cinco víctimas mortales infantiles no viajaba en su correspondiente sillita, una cifra que podría mejorar con un mayor cumplimiento de la normativa sobre seguridad infantil. Además, no observarla conlleva una sanción de 200 euros para el conductor y la retirada de 3 puntos del carnet.

Los sistemas de retención infantil (SRI) salvan muchas vidas. De hecho, los expertos indican que el 75% de las muertes infantiles y el 90% de los daños graves que se producen en un accidente de tráfico se podrían evitar si los más pequeños viajaran en una silla adecuada a su peso y edad, colocada además de forma correcta. No es fácil, ciertamente, pues con los años ha ido variando ligeramente el criterio de los expertos en cuanto al uso correcto de los SRI y el desconcierto de los padres ante este debate es comprensible. Capazo o maxi-cosi, tumbados o incorporados, de cara o en sentido contrario… ¡Vamos por partes!

Para empezar, ¿quién debe llevar sistemas de retención infantil? Pues deben llevarlo todos los ocupantes menores de edad que midan menos de 135 cm y deben ir en los asientos traseros, con tres excepciones: si ya están ocupados por otros menores, si no se pueden instalar todas las sillitas porque no caben o si el coche es biplaza. En estos casos podrían ir en el asiento del copiloto pero si se trata de sillitas de hasta 13 kg deben ir siempre en sentido contrario a la marcha y con el airbaig desactivado, ya que le podría causar graves lesiones.

Hay que estar muy pendiente del crecimiento del menor, pues la sillita se debe ir cambiando a medida que supera etapas, teniendo en cuenta tanto su altura como su peso. El debate más amplio se genera con los recién nacidos, ya que no siempre ha habido unanimidad en cuanto a si es más recomendable el maxi-cosi o el capazo. La Dirección General de Tráfico (DGT) recomienda el uso del maxi-cosi (grupo 0+) salvo si por recomendación médica te aconsejan el capazo. Y lo cierto es que por no fatigar la columna algunos pediatras (no todos) prefieren recomendar el capazo, donde el bebé va tumbado horizontalmente en posición transversal, siempre con la cabeza en la parte central del vehículo y no en el lado próximo a la puerta.

Si optas por el maxi-cosi, la opción que en los últimos años parece ganar terreno entre los expertos en seguridad, se debe utilizar en sentido contrario a la marcha (al menos hasta los dos años), ya que causa muchas menos lesiones internas en caso de accidente. De hecho, llevar al niño en sentido inverso a la marcha reduce cinco veces la probabilidad de sufrir lesiones graves respecto a viajar en sentido a la marcha.

El crecimiento irá marcando la necesidad de cambiar de grupo de sillita, hasta que llegará un momento en que podremos instalarlos en un elevador (con respaldo o sin respaldo), cosa que sabremos mirando la etiqueta de nuestro SRI, donde se nos recuerda la talla y peso máximos. Lo importante es que durante este proceso todos los productos que compremos estén homologados, algo que certifica la etiqueta, y que nunca cambiemos antes de hora de sillita, ya que la sujeción podría quedar demasiado holgada para su tamaño. Si hay dudas, mejor esperar.

Por su parte, los niños que ya han llegado a los 135 cm de altura legalmente pueden utilizar los cinturones del vehículo sin ningún sistema de retención infantil pero se recomienda que hasta los 150 cm sigan utilizándolos, siempre homologados a su talla y peso. Independientemente de que haya llegado a la talla mínima, si vemos que la banda diagonal del cinturón toca el cuello o pasa por debajo del mentón del niño es señal inequívoca de que, por su seguridad, debe seguir llevando elevador. Esta banda debe pasar por la clavícula, bien pegada al pecho, y la horizontal tiene que quedar sobre los muslos.

En todos los casos, pequeños y más mayores, hay que asegurarse que las bandas no están retorcidas y controlar que el menor no saque los brazos por fuera del arnés o del cinturón. Así que, con niños, es recomendable viajar con acompañante siempre que sea posible.


Ver: ‘Cómo evitar el efecto submarino en caso de accidente’

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